Todos tenemos algo que ocultar


Muy a cuenta de lo que andamos discutiendo por aqui estos días, y a raiz de un comentario publicado en la última entrada, le he estado dando vueltas a la repercusión que ha tenido la aparición de internet sobre la intimidad de los músicos, y en como conocerla influye sobre nuestro juicio sobre ellos.

Porque antes, el creador escribía una canción, la grababa y lo único que juzgabamos era lo que nos llegaba a través de los altavoces de nuestro aparato, y si queríamos saber más, teníamos que acudir a revistas o asistir a conciertos, y a pesar de ello, la información acerca de su persona y sus ideas permanecia aun en su mayor parte en la oscuridad más absoluta.


Con la aparición de internet, los artistas suelen llevar blogs donde podemos leer sus opiniones acerca de la crítica, acerca de que piensan sobre otros artistas, e incluso podemos llegar a comunciarnos con ellos de forma directa y sencilla. En este nuevo mundo, donde todo debe actualizarse rápidamente, muchos optan por colocar las demos de las canciones en sus paginas web, junto a entradas acerca del proceso de sus grabaciones, la repercusión en los medios, y otras opiniones varias, para maneter la atención de un público disperso y caprichoso.


De este modo nos hacemos una idea mucho más completa de la personalidad del artista, pudiendonos este caer mejor o peor, al margen de su música, siendo un elemento nuevo que antes no existía, y que tenemos que sumar a la imagen y a otras contaminaciones no musicales que influyen en nuestro criterio acerca de su obra.

Incluso llegamos en casos extremos a leer discusiones en foros, donde estos músicos llegan a insultar a gente para el empobrecimiento de la imagen idealizada (o no tanto) que teníamos de ellos.

Somos humanos, y por lo tanto es imposible aislar completamente a la obra de su autor. Si un amigo nos enseña un dibujo, no lo juzgaremos igual que si nos lo enseña un desconocido, o peor aun, que si nos lo enseña alguien que nos desagrada.

Como ejemplo gracioso de como es imposible separar una canción de otras contaminaciones no musicales, me viene a la cabeza un video que vi hace poco de una canción de Yo la tengo, donde se había sustituido a los componentes del grupo por otras personas distintas (creo que de un grupo amigo) y hacía que la experiencia de escuchar la canción fuese completamente diferente.




Lejos queda ya la epoca en la que uno oía una canción en la radio y hasta que no se iba a comprar el disco no tenía ni idea del aspecto o personalidad del grupo. Primero el video mató a la estrella de la radio, y ahora, internet ha humanizado a la estrella del video.

La parte buena de todo esto es que ahora es más fácil darse cuenta de la integridad de un músico, y de la autenticidad de su mensaje. E incluso podemos llegar a ver con otra luz a quien mirabamos con recelo. La parte mala es que a veces nuestro disfrute al escuchar una canción estupenda se ve nublado por la opinión pobre que podamos haber adquirido de quien la ha creado, y quien sabe si los músicos acabarán teniendo además de asesores de imagen, a negros como los políticos que les preparen los blogs, y los discursos, quien sabe si algunos no los tienen ya, vete tu a saber...




5 comentarios:

absurdista dijo...

Joder el nuevo video de Yo la Tengo con unos tipos a lo Pains y con un rollo melódico parecido, tal vez es un guiño para revindicar que ellos ya lo hacían primero o que les mola su rollo pero ellos también lo hacen?
Lo bueno de la mñusica es que es el arte en el que más se puede imaginar, porque la imagen es muy testaruda y siempre acaba absorbiendo todos los mensajes. Por eso una canción que se conoce por una película es muy dificil despojarla de la imagen asociada y si se pone en otro contexto siempre va a volver la carga visual con la que se conoció. Sin embargo una canción que se escucha primero se puede aplicar a infinidad de imágenes. La escritura sin embargo creo que es más debil que la música, y la fuerza del mensaje siempre se va a quedar del lado de la melodía. Me refiero a que una imagen vale más que mil melodías, pero una melodía vale mñas que mil palabras. Yo por lo menos compongo en base a la fuerza de la melodía, no a un mensaje previo. La vide de John Lennon escrita no tiene nada que hacer ante una canción y pero si hicieran una peli las canciones de lennon estrían contaminadas de una manera casi irremediable, para quien las viera por primera vez, incluso puede que para los demás...

Daniel de la Mancha dijo...

Si, la música tiene un poder evocador que no tiene la literatura, sin embargo, en mi opinión lo que hace del pop un arte tan completo, es que por un lado es evocador por la música, y por otro es descriptivo por la letra que va asociada. Es decir, una canción sin contaminación literaria, puede transmitir y evocar muchas cosas, sin embargo, si no se le asocia ninguna descripción, cada uno la interpretará de mil maneras diferentes.

Incluso si aceptamos que la música es un lenguaje, y que una melodía en particular transmite digamos, tristeza, las razones de esa tristeza son vagas. La contaminación literaria especifíca, puede ser simplemente en el titulo, como es el caso de "Mogwai fear Satan" es una contaminación mínima, pero ya aclara un montón de cosas, implica miedo, implica ya, algo oscuro y diabólico.

Vease el ejemplo desastroso de como la gente que no entiende el inglés se inventa el significado de las canciones, y llegan en muchos casos a darle un significado a la canción completamente diferente del que pretendía el autor.

Me parece que ambos aspectos son importantes. La literatura por si sola, cuando intenta ser tan evocadora como la música por si sola, tiene también sus métodos, de ahí viene la poesía, un intento de transmitir ritmo y melodía (rima?) a un texto escrito. De hecho los primeros poemas eran cantados, es decir la poesía y el proto-pop, en sus inicios eran lo mismo. Podemos decir que Homero era un cantante, y la odisea y la Iliada, eran solo el cuadernillo que acompaña al disco con las letras de las canciones. Es como si dentro de 3000 años, alguien encuentra el cuadernillo del disco blanco de los Beatles, y se piensa que es un libro de poesía.

Es muy curioso lo que dices de como una canción escuchada asociada a una imagen siempre volverá con esa carga visual. Supongo que es parecido a si te ponen una canción con otra letra, sonaría extraña, y te costaría asociar la melodía a ese nuevo contexto. Seguro que existen casos de esto pero no se me ocurre ninguno, excepto tal vez, la traducción que se solía hacer de las canciones antiguamente.

Pablo Nicasso dijo...

Respecto a las canciones en inglés, apuesto a que he omitido mil y una veces el mensaje de sus letras por pura ignorancia del idioma y tengo sentimientos contradictorios al respecto: por un lado estoy de acuerdo contigo y pienso que es desasatroso caer en esta confución de mensajes, pero por otro (y en relación con el post anterior sobre el arte)... ¿no es maravilloso que una obra pueda generar infinitos sentimientos en cada uno de nosotros? Lo bueno del arte es que cada uno pueda exprimir de él lo que le haga sentir.
Pero quizá esto no sea más que una excusa para autoconvencerme de que tantas canciones en inglés que me han emocionado en mi vida no son más que una confusión mental que en realidad no existe.
¡Abrazos!

Miguel dijo...

Excelente blog!
El grupo del video de Yo La Tengo son Times New Viking, sus nuevos protegidos y muy recomendables. A seguir asi

Daniel de la Mancha dijo...

Gracias Miguel, estuve intentando averiguar quienes eran y no lo consegui!

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