TV Personalities: Los pedazos rotos de una canción.

El Half Moon solía ser un hotel victoriano, antes de que alguien decidiera convertirlo en un pub hace unas décadas, y como viene siendo habitual en todos los bares de Londres, tiene una historia considerable de grandes estrellas que empezaron tocando aquí. El manto de lluvia y la luz mortecina de las farolas le dan un aspecto algo siniestro, como de lugar encantado. Pero el efecto inquietante se desvanece cuando al entrar me encuentro a un montón de gente bebiendo cerveza y viendo un partido de rugby en una enorme tele de plasma.


-¿Es aquí el concierto de TV Personalities?- le pregunto incrédulo a una camarera que corre de aqui para allá con jarras de cerveza. Me indica una puerta justo detrás de la tele de plasma, y se aleja corriendo dejando detrás de si una estela de espuma blanca.

Cuando logró alcanzar la puerta, después de abrirme paso entre los televidentes, me encuentro una sala oscura y vacia, que parece algo descuidada, y el contraste me deja algo confuso. Por un momento creo haberme confundido de puerta quizá. Aquí no hay ni rastro de los nuevos seguidores del indie pop londinense, que abarrotan el Buffalo Bar cada vez que un grupo sueco viene a tocar. Uno pensaría que la sala estaría llena, teniendo en cuenta que este grupo es considerado por muchos como el primer grupo indie pop de la historia. Pero la sorpresa no dura mucho, y acepto la situación sin demasiada dificultad. Al fin y al cabo no es la primera vez que voy a un concierto de TV Personalities, y no me extraña que la actitud caótica de Dan treacy haya espantado a un montón de sus seguidores. Y es que nunca sabes que te vas a encontrar, ni si Treacy estará lo suficientemente sobrio como para hacer una canción entera. Si tienes suerte, tal vez, sacará adelante una o dos como mucho, y lo demás serán solo pedazos rotos de estribillos, y melodías que le vienen a la cabeza aleatoriamente antes de que algo inevitablemente le distraiga o le canse.



Esta noche la cosa empieza mal, Treacy, enfundado en su gorro de lana, intenta presentar al grupo, pero como su micro esta apagado, empieza a berrear insultos a la sala. Después le roba una cerveza a un chico con pantalones de pitillo que está en el primera fila, y finalmente mira mal al técnico cuando este sube al escenario para arreglar lo que sea que no funciona.

Después de varias canciones desastrosas el público empieza a marcharse, y un hombre mayor con una melena blanca de niña le pide una canción. -Vale pero solo si me das tu vaso de vino,- le contesta. El señor accede encantado y cuando Treacy empieza a aporrear su guitarra, baila entusiasmado junto a dos mujeres que se mueven de manera muy exagerada moviendo mucho las caderas y agitando el pelo. Treacy deja de tocar y las mira con una mezcla de desconcierto y de lascivia y el resto del grupo tiene que acabar la canción sin él Una chica se sube al escenario con una pandereta provocando todavía más caos y confusión. Todo es muy sordido y también muy gracioso, pero hay que tener cuidado de que Treacy no te vea reir, o de lo contrario empezará a escupirte insultos en uno de sus berrinches.


Empiezo a perder la esperanza de que se centre para tocar algo, cuando de pronto pide permiso tímidamente para tocar una canción nueva. Y entonces se produce el milagro y empieza a canturrear una melodía mágica que vale por diez conciertos enteros de cualquier otro grupo de esos que son tan profesionales y tocan tan bien.

Después le susurra algo al bajista se quita la guitarra y se mete en el camerino. Reaparece al cabo de cinco minutos, solo para encontrarse que están cantando una de sus canciones sin él, y muy indignado empieza a gritarles enfurecido. Se queja de que no le toman en serio y que se rien de él a sus espaldas. Su berrinche pone fin al concierto, y todos se van.

La chica de la pandereta que hace rato se bajó del escenario para ver el concierto y que debe conocerle, le dice preocupada a sus amigas -Voy a ver si está bien- y desparece detrás de las cortinas. El hombre de la melena blanca grita enfervorecido por otra canción, y las otras veinte personas que hay en la sala también aplauden tímidamente.


Finalmente Treacy vuelve a salir, esta vez solo con el bajista, y nos pregunta que canciones queremos oír, la gente grita un montón de títulos, y Treacy desestima algunos y toca otros. Canta, nos increpa, vuelve a cantar y nos vuelve a increpar. Pero no esta demasiado inspirado y finalmente después de 14th floor se marcha algo decaído.

Mientras salgo corriendo del pub para coger el último autobús, oigo a una chica preguntarle confusa a su novio
-Pero como te puede gustar, si es un desastre y toca fatal.
-No se trata de como toca, se trata del drama y de la autenticidad del concierto- intenta explicarle él sin mucho exito. Ella frunce el ceño y le mira con cara de no entender absolutamente nada.

El señor mayor de la melena blanca sale del bar cinco minutos después que yo, y cruza corriendo la calle frente al autobús, que se ve obligado a frenar para no arrollarlo. Subimos juntos y se sienta junto a una chica de unos veititantos, guapa y muy sería que lleva el pelo recogido. Está muy excitado y emocionado, y le cuenta a la desconocida lo estupendo que ha sido el concierto, ella le mira condescendiente y se aparta ligeramente cuando el gira la cara hacia ella, seguramente para evitar el olor a alcohol de su aliento. -Lo siento pero no conozco al grupo- le dice, y él la mira incrédulo,- claro que los tienes que conocer- grita, y después empieza a cantar en alto If I could write poetry agitando mucho las manos de una manera muy teatral. Ahora todos los pasajeros le miran divertidos. La situación es tan disparatada como el concierto...

Cuando llega mi parada, están habando de Sheryl Grove, -¿Quieres decir Sheryl Crow?- le corrige ella. -Algo asi, contesta él- No estoy demasiado seguro...


Todavía tengo que andar varias manzanas por las oscuras calles que llevan a mi casa, y no puedo dejar de pensar en el concierto. Luego pienso en la chica que no entendía nada, y me pregunto como le hubiese explicado yo por que es tan especial un concierto como este. Supongo, que en parte porque Treacy me parece gracioso, e irreverente y genial y en parte porque hace canciones preciosas partiendo del desastre. No sabe cantar, no sabe tocar y es bastante probable que este algo mal de la cabeza, pero sea como sea, es capaz de redimirse a través de su música, y de crear algo hermoso partiendo de un vida completamente rota. Y eso creo que es más interesante y sincero que la mayoría de los grupos de pop aburrido y serio que atraen tanta atención pero que en realidad no tienen nada que decir.

Pero si fuera completamente sincero tendría que admitir también, que en el fondo, es porque me siento muy identificado con el hecho de que todo se le vaya así de las manos...

5 comentarios:

HoffaMM dijo...

On the Road versión Londinense

absurdista dijo...

Eb Madrid me sentí tan incomprendido como el señor. Joder y esa irreverencia punk es lo que ha perdido el indie pop, normalizandose a pasos agigantados, es como si todos hubieramos ido a un reformatorio y el malestar del mundo que nos rodea no nos afectase. Señor Chinarro en la primera época tenía ese toque disparatado. Hoy en día, todo es demasiado guay, demasiado políticamente correcto, y se intenta intenta provocar o romper de una manera demasiado estudiada que para mi no es muy creible, es demasiado de guays ir de underground pero sin espíritu. Los últimos toques de espontaneidad y diparate vinieron mano de un Garbanzo o de unos Murders in the Rue Morgue. Me encantan las crónicas londinenses! quremos más!

Federica Pulla dijo...

Qué quieres que te diga ... una pena total presenciar en directo la autodestrucción humana en su estado más puro.

Este sábado Lawrence y sus Go-Kart Mozart en Madrid. Yo estoy preparado para lo peor.

entradas bob dylan dijo...

Muy buena historia, Daniel. Sobrecogedora la historia.

andrewbullitt dijo...

Uno de los grupos más peculiares que he escuchado.

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