¡Diatriba! (El desencanto y los acordes menores)

Cancioneru llevaba semanas prometiendonos escribir su teoría sobre los acordes menores, y por fin está lista. Pero antes de poneros a leer acordaros que mañana tocan en acústico Mata a tus Ídolos en La Integral (http://www.laintegral25.com/) a las 20:30 seguramente haya vinito y piscolabis.



¡Diatriba! (El desencanto y los acordes menores)

"En la película El desencanto (1976), Jaime Chavarri trató de poner algo de coherencia a las horas y horas de cinta donde la familia Panero sacaba sus miserias. El fastuoso pasado familiar se desmoronaba ante la cámara. Los recuerdos brillantes, pero llenos de agonía de la madre, Felicidad Blanch se mezclaban con la tristeza, el reproche, el resentimiento y el caos de sus vástagos, que dibujaban un presente y vislumbraban un futuro que no sonaba nada brillante.



Una teoría algo simplista y demagógica apareció en mi cabeza hace poco, como una ocurrencia delirante. Hay un cierto tipo de grupos que florecen en épocas de crisis, en que el esplendor decae, las viejas ilusiones se desmoronan y solo pueden mirarse las cosas con una mueca sardónica. Cuando la luz de los padres ciega, los hijos solo tienen sitio en el pesimismo, el escepticismo y la oscuridad.


Algo así pasó con el punk. La transgresora música psicodélica de los sesenta había tirado hacia los derroteros del sinfonismo grandilocuente y el virtuosismo jazz y el punk nació con una reacción, una catarsis ante las tendencias al elitismo instrumental y la vacuidad de los mensajes, alejados del sentimiento general de una juventud depauperada. Como suele suceder con lo catártico, es de corta duración y bien pronto da los signos de repetición y adocenamiento contra los que el movimiento se había alzado y el miedo al sinsentido y la autoparodia trazan un camino sin vuelta atrás.


En el ejemplo del punk, mientras los “disidentes” del movimiento tuvieron fines breves (The Only Ones, The Soft boys) o tuvieron que esperar a nuevos tiempos para que se les tomara en consideración (The Stranglers, XTC), los fieles que aún tenían inquietudes (Wire, Buzzcocks, Sex Pistols) solo tuvieron un camino, el post-punk, etiqueta que acabó defiendo una música menos inmediata y furiosa, más matizada y radical, pero también más siniestra, desencantada e irónica. Los héroes del género, como John Lydon o Howard Devoto, buscaron nuevas formas de expresión, como PIL o Magazine, formas radicalmente innovadoras, y devastadoramente oscuras, que abrieron los pasos a la horda de siniestros y estos, quizá a través de la transición Joy División – New Order, se subieron al carro del tecnopop, que reinaría en los ochenta.


Las transiciones oscuras son casi la evolución natural de los géneros, que, incapaces de volver a los discursos ingenuos que los precedieron, solo tienen el camino de la ironía y el desencanto, antes de que una nueva generación se libre de las estrecheces en las que la anterior se había metido. En mi impresión, eso ha pasado, a grandes rasgos, con el pop español. Pasó al pasar de los ochenta (punks que acabaron tomando la radiofórmula) a los noventa, pasó de los noventa a los dosmil (cuando el tontipop y la herencia “Family” alcanza su máxima expresión) y está pasando ahora.


Actualmente, mientras los viejos héroes del indie patrio buscan caminos cada vez más luminosos (Nacho Vegas, Antonio Luque), los grupos “nuevos” que han logrado asomar la cabeza por entre la alargada sombra de aquella época dorada de los noventa tienen unas ciertas características comunes. Grupos como Los Punsetes, Manos de topo, Triangulo de amor bizarro, o Klaus & Kinski muestran quizá en común esa querencia por la ironía y el desencanto como único espacio cuando la ingenuidad y la sinceridad sin reveses ha quedado como algo de lo que huir. Mientras estos grupos citados han sido capaces de encontrar un espacio personal y propio, también han propiciado la aparición de una tendencia a sobrevalorar una cierta actitud, más tosca, más caricaturesca y con menos mensaje, como única cosa a aplaudir por un público y una vieja prensa cada vez más envejecidos y revenidos. Una tendencia a ver como positivo que nada suene a pop, que todo se cante mal, que predominen canciones en armonías menores o disonantes, con letras tristes y que rehúyen a toda costa del optimismo y la inocencia.


Creo que muchos de estos grupos se hundirán en su propia actitud y encorsetamiento, y solo sobrevivirán los pocos que encuentren un discurso más allá de la pose. Como los antes citados New Order, tendrán que enfrentarse a una elección difícil, hallar un camino que sea fiel con su pasado, pero también que permita un futuro, (asumiendo que perderán fans y ganarán detractores por el camino).


Habrá que ver que pasos dan Punsetes, Manos de topo o TAB en el difícil momento del tercer disco. Parece que Klaus & Kinski ya han encontrado en el eclecticismo desprejuiciado la salida para evitar su autodigestión, aunque en este caso, el riesgo pueda ser que el chiste de una canción-un genero, acabe sonando artificial y vacío.


Habrá que ver también si grupos que han continuado bebiendo de esta actitud llamémosla “post-punk”, como Claveles, Juanita y los Feos, Kokoshka, Montaña, Pelea! y, hasta cierto punto, Espanto encuentran un camino más allá del continuismo y se abren paso con un mensaje genuino, que pasa, como ya se ve en algunos de los pasos que han dado, por dejar atrás ciertos tics manidos.


Por útlimo queda pendiente ver si toda esa ornada de grupos nuevos, que no vivimos los noventa en nuestras carnes y carecemos por tanto de ciertos prejuicios hacia el “revivalismo”, grupos que hemos decidido hacer pop tirando de algunos patrones más o menos clásico también encontramos un sitio propio. También habrá que ver si sobrevivimos al rechazo y al ninguneo al que a veces nos ha sometido parte del público y los medios, ávidos aún de una cierta pose, una cierta forma de hacer letras, un cierto distanciamiento afectivo.


(Los Ingenieros Alemanes)


Supongo que también muchos de los Hazte Lapón, Rusos Blancos, Los Ingenieros Alemanes, Cosmen Adelaida, Alborotador Gomasio, Autócratas, Grushenka, Lecciones de vuelo y demás nos quedaremos en el camino, bien por llegar demasiado pronto, bien por no acabar de encontrar un discurso con calidad y originalidad suficiente para hacerse notar en un mundo más sobresaturado de ofertas que nunca. El tiempo lo dirá.

(Hazte Lapón)


Evidentemente, el riesgo de hacer repasos breves y demagógicos es ser simplista y reduccionistas y yo sé que lo he sido. Pero si que creo que es hora de dar el paso, de dejar atrás el desencanto y los acordes menores, de tratar de hacer ese relevo generacional, de no pedir perdón por hacer pop, ni buscar coartadas. Y que sea lo que dios quiera.


Yo, como decían los Planetas cuando aún eran ingenuos, prefiero estar muerto que aburrirme así, quiero probar algo nuevo (aunque lo nuevo sea al final más viejo que tebeo)."


Por Cancioneru http://tradicionalcancioneru.blogspot.es/

20 comentarios:

Raul Querido dijo...

La verdad es que creo que somos pelín mayores para pensar en ser nosotros un relevo generacional que, creo, deberían darlo bandas mucho más jóvenes que ofrezcan lo que el público joven quiere escuchar. Que creo que no será indie-pop.
Lo nuestro, para mi, debería ser simplemente disfrutar ante todo, armar el barullo que se pueda, aprender de los críticos y pasar de los criticones, procurar hacer cosas que no se hayan hecho antes o repetir las que ya se han hecho, pero cambiándolas completamente; y dejar grabadas -y tocadas en directo- todas las canciones que nos sea posible.

Y, como guinda, nos vendría bien conseguir ser, cuanto menos blancos, mucho mejor.

absurdista dijo...

Puede ser ser, pero no todo relevo generacional viene de los jóvenes estrictamente, los adolescentes no suelen tener las armas suficientes para ser críticos con el mimetismo que les rodea, hace falta que las generaciones anteriores sea alien con las nuevas y que haya un continuo trasbase de ideas. La edad adulta es nuestro enemigo común. Nosotros debemos pervertir a los jóvenes para que no sean como sus padres y sí sean como nosotros.

Por otro lado creo que estéticamente si representamos un recambio genercional, es decir, está el establisment del indie representado por los grupos nuevos que los críticos musicales decidieron hace unos años tener como faro de algo, y grupos que se están organizando desde el underground sin ninguna consecuencia mediática, lo cual es positivo porque hace posible que este creciendo una masa crítica no dirigida por los medios.

Daniel de la Mancha dijo...

Bienvenido Cancioneru!

Esperemos que sigas aportandonos muchos articulos para debatir.

No se si somos viejos o no como para ser un relevo, creo que todavía formamos parte de la cultura juvenil, me parece que en la actualidad la adolescencia se extiende hasta lo que antes era considerado ya la edad adulta. EN la epoca de los Beatles, todos estaríamos ya casados y con hijos, y tendríamos problemas muy distintos a los que tenemos ahora. Yo por mi parte, sigo viviendo una vida de adolescente, lo quiera o no, impuesta por las circunstancias que me rodean, y siento que mis vivencias y emociones se parecen más a los de un adolescente de los ochenta, o noventa que a la de alguien de mi edad de esa epoca. Ya sea debido a la precariedad laboral, a la crisis o simplemente a inmadurez por mi parte, esa es mi realidad, y creo que la de mucha otra gente.

De todos modos, cuando yo era adolescente escuchaba música escrita por personas que tenía más o menos nuestra edad. Quizá porque me pilló el final del grunge y el indie. No sé, no veo que seamos tan viejos como para no poder ser un relevo. Igual en un medio menos hostil, todos estos grupos habrían sacado ya varios discos, irían por el tercero o el cuarto, y estarían aun en plena posesión de sus facultades de influencia.

Raul Querido dijo...

Mi primer comentario venía, antes que nada, con la intención de abrir el hilo -después de un post tan completo y brillante a veces puede costar- y provocar un poco. De verdad creo que, si se habla de relevo generacional, estamos hablando de algo que a nosotros, por las particulares circunstancias que nos han acompañado, las sociales, las económicas, las culturales, y hasta por ciertos puntos probablemente comunes en nuestras educaciones sentimentales, no es lo que nos cuadra dar.
Pero yendo ahora a analizar la situación desde el punto de vista contrario, no creo que haya edad límite para fundar una escena, para revolver en una existente o para intentar influenciar a los más jóvenes. Alan Vega tenía casi cuarenta años cuando se publicó el primer disco de Suicide -que, para mi, fueron el grupo que mejor combinó en su día subversión, experimentación, pop y capacidad de influir artísticamente, y que se han mantenido en esa línea hasta hoy-.
Quizá simplemente en lo que no creo es en la idea de relevo -algunos aspectos de esa idea me parecen quiméricos, perversos-, sino de ruptura y de reclamar nuestro espacio. Mi espacio individual tengo claro cuál quiero que sea. Para el espacio conjunto también tengo claro que he tenido la suerte de encontrar muy buenos compañeros.
Y me dejo más cosas, más ideas sin añadir, pero es que prefiero el diálogo... así que me las guardo por si surge en el hilo el momento en que exponerlas.

Cancioneru dijo...

Me ha alegrado mucho asomarme, como hago habitualmente, al blog y encontrarme un post mio y un debate alrededor!
Como he dicho, el riesgo de ser demagógico es ese, que luego hay que hacer matices y rectificar un poco. Lo de relevo generacional siempre es muy relativo, y lo de las transiciones también. Es algo mas esquemático que real. Pero si que considero que hay toda una cantera, que la mayoría ha tomado conciencia del de al lado por los mismos cauces (el concurso de bandas noveles del contempopranea sobre todo)y luego ha decidido hacer cosas juntos. La mayoría rondan los 26,28 años(Aproximadamente la edad que tenía J de los planetas cuando sacó sus primeras maquetas). Evidentemente hay gente más mayor que viene de proyectos anteriores, también era más mayor Fernando Alfaro, por ejemplo. La razón por la que hablo de generación y de relevo generacional es porque hay una nueva hornada de grupos que tienen en común que, por no haber vivido directamente cierto momento de la musica española, miramos al pasado y lo incorporamos de otra manera, y eso, en lo musical si que se nota. Hay otros propósitos y otras constantes. Que encontremos ahí un espacio o no ya se verá. El siguiente paso lógico es que nos unamos para montar más discográficas (a parte de Starsky, y Discos Aplasta hasta cierto punto, hacen falta más) sólo para sacarnos a nosotros mismo y los grupos que nos gustan. Luego las revoluciones las harán los niños de 18 años (o no) y si somos listos incorporaremos sus hallazgos.

Cancioneru dijo...

De todas maneras, Raúl, tu hubieras sido una estupenda "rara avis" en todas las generaciones, en todos los tiempos y en todos los estilos en los que hubieras aparecido. Jejee.

Max dijo...

¿Y no habéis pensado nunca que una de las cosas que necesita un grupo para destacar es hacer buenas canciones? Si queréis estar en el lugar de todos esos que hoy veis como enemigos, empezad por ahí.

absurdista dijo...

¿Como enemigos? aquí nadie ha hablado de enemigos, buenas canciones precisamente no faltan, y no se a que se refiere con "estar en el lugar de" si me expresado bien, "el lugar de" que considero es el sitio de lo público, está aquí abajo donde los grupos crecen al margen de intereses mercantiles, este es nuestro lugar. Insisto en lo de las canciones; las canciones que precisamente ocupan ese "lugar de" no se seleccionan por su calidad, sino por otro tipo de razones, aquí hablamos de lo que nos gusta. Nosotros no somos enemigos de nadie, nos pueden tomar como enemigos desde fuera, pero sólo porque tenemos muchas cosas que no gustan a alguna gente y demasiados buenos grupos y canciones.

Raúl Querido dijo...

Si algo distingue al conjunto de grupos y gentes que se vienen agrupando alrededor del entrono Aplasta -además de su talante desprejuiciado, constructivo e integrador respecto a otros grupos- es la importancia, casi absoluta, que le dan a la canción como unidad de valor musical.
Para mi gusto, se pasan. Y les aplaudo por pasarse en eso: es una de sus mayores virtudes y también de sus puntos débiles. Cultivan una mezcla de candor y entusiasmo y pecan de exceso de inocencia. La igualdad buenas canciones = repercusión pública es como mínimo, relativa. Anda que no hay factores que influyen en la fórmula del éxito, incluso del éxito en pequeñísima escala.
Personalmente, creo que uno puede y debe aspirar a que lo que hace pueda ser conocido por los demás, promover el interés de los otros sobre la obra que uno va creando, facilitar el acceso a la misma, aprender de la opinión ajena... los únicos enemigos, entonces, serían los que quieren cercenar ese libre acceso de alguien que, con amor, hace sus canciones, a los médios y foros que hay y que se van creando para darlas a conocer eficazmente.
Por lo demás, todos pueden ser amigos, o compañeros, o al menos coexistir en buena armonía. De lo otros, lo que hacen algunos nos interesará y lo que hacen otros no; a algunos les interesará lo que hacemos y a otros no. Y muy bien que sea así.

Cancioneru dijo...

Si has entendido un tema de enemistad, dudo entonces de si has leído el mismo texto que he escrito. Lo que digo es que a mi, subjetivamente, no me gusta un cierta actitud y una cierta tendencia, pero no hablo mal de ningun grupo de los que cito. De hecho, hablo bien, y hablo bien porque creo que además de actitud tienen buenas canciones, buenísimas a veces. Tampoco digo que yo sea el que tiene las canciones que la gente necesita, Dios me libre. Como digo claramente, el tiempo dirá que conseguimos hacer. Si no te gusta lo que hacemos, Max, me parece estupendo, faltaría más. Lo que intentamos, desde luego, es hacer buenas canciones, eso seguro.

Anónimo dijo...

Como siempre sale a relucir un comentario mezquino y de dudosa catadura moral...sobre todo porque nadie a dicho nada malo de nadie...pero claro, hay que reivindicar mediante el ataque lo que supuestamente está por encima de otras cosas...
Mira Max, con cariño Feliz Navidad chato

PerroComeMosca dijo...

No veo mezquindad alguna en el comentario de Max.
Tampoco creo que hacer buenas canciones sea el único requisito para salir adelante, es más, considero que la diversión conjunta, el tan manido concepto de "escena", es más importante, tanto para artistas como para público.
Cancioneru, lo que más claro me queda de tu reflexión, o mejor, en lo que más coincido, es que éste es el momento más ideal de los últimos 10-15 años para producir, producir y producir. Algo, por cierto, con lo que sospecho que R.Querido coincide.

Cancioneru dijo...

Yo solo veo mezquindad en el tema de los enemigos, aunque estoy casi dedido a empezar a hacérmelos. En lo demás, estoy totalmente de acuerdo, contigo, PCM.

max dijo...

Tendré que volver a leerme el texto otra vez, pero leo todos estos pensamientos y teorías que exponéis aquí desde hace tiempo y la sensación que me da siempre es la de que queréis "matar al rey". Ocupar el lugar de grupos que recién acaban de llegar a ese nivel necesario para que medios más grandes les presten atención.

Vale, todos pensamos alguna vez eso de "tampoco creo que hacer buenas canciones sea el único requisito para salir adelante". Está la suerte, el caerle en gracia a los críticos, etc. Pero lo primero es que un grupo tenga personalidad, que sea bueno. Y hoy por hoy, los grupos que desde aquí apoyáis, no lo son, ni se pueden comparar a Los Punsetes, Manos de topo, TAB o K&K, por mucho que os gusten a vosotros.
Es admirable que habléis de ellos y les deis un foco, pero no saquéis las cosas de quicio. Os queda un buen trecho, así que ¡a ponerse las pilas!

Daniel de la Mancha dijo...

Bueno Max, a mi lo que me interesa no es defender una excelencia particular de unos pocos grupos, sino fomentar un ambiente general de creatividad, donde la gente, en lugar de sentarse a juzgar que grupos son mejores o peores, o cuales son más personales o menos, se dediquen a hacer canciones, o a escribir, o lo que sea que les guste hacer, y apoyarles y disfrutar con ellos. Crear una comunidad activa, donde cada uno pueda expresarse de la mejor manera posible.

No quiero matar al rey, pero si crear una conspiración , al margen, no de los punsetes, K&K o TAB, sino de esos medios, criticos y esa industria que no me interesa en absoluto. Pero tengo que aclarar que esa es mi vision personal, y aqui en aplasta somos muchos. Y no todos son tan radicales como yo.

A mi lo que me interesa, es que los grupos salgan adelante de otra manera, distinta al trepismo y a la competitividad y exclusivismo de algunos circulos. QUe puedan sacar discos, eps para doscientas, trescientas o cuatrocientas personas. Darles un poco de motivación e ilusión para que puedan desarrollarse.

A partir de ahi, que se ocupen los ejecutivos, movistar, heineken y toda esa gente que seguro que eligen a los grupos por sus buenas canciones, personalidad y calidad musical.

max dijo...

Eso sí, Daniel de la Mancha. A por ellos.

Cancioneru dijo...

Querido Max, como bien dice Dani, Aplasta tus gafas de pasta está compuesta por distintas personas, y opinan en su foro aún muchas más. De hecho, este texto lo escribí yo, que nunca antes había escrito aquí. Por tanto, resulta difícil afirmar que los grupos que apoyamos aquí "hoy por hoy no son buenos", puesto que apoyamos a muchos grupos y no todos apoyamos a los mismos. Pero lo que dices no me extraña ni me parece mal, porque hace un año yo pensaba lo mismo que tú exactamente. Áun hoy, entre los grupos que apoya ATGDP hay muchos que no me gustan nada o me parecen cutres, pero otros creo que tienen canciones, en mi opinión, tan buenas como las de Manos de Topo o Punsetes. Claro está que es una opinión subjetiva, pero desde luego no es sólo una defensa ciega del grupo pequeño por el hecho de serlo, al menos en mi caso. Lo que si creo que no debes olvidar es que los grupos que te gustan hoy tanto también fueron grupos como nosotros, con maquetas, con sonido tosco, mal producido, aún por definir, con la calidad aún en destellos, etc. Lo que yo creo es que muchos de estos grupos maqueteros con el tiempo pueden ser tan buenos como los que hoy copan la atención alternativa (subrayo "tan" para que no entiendas el tema como un mero intento de destrono). De hecho, en los recopilatorios de Aplasta podras ver a gente como La bien Querida, Joe Crepúsculo o Anntona, gente que seguramente te suene, o los más recientemente laureados Ornamento y delito o Fred i son. Y también había gente que pensaba que no valían nada. A los grupos hay que dejarlos crecer, y si no somos buenos, que puede que no lo seamos, nos quedaremos por el camino y seremos justamente olvidados, todo se verá. También puede ser que alguno de esos que según tú "no dan el nivel" acaben ocupando tus conversaciones en unos años, cuando ya hayan sido oficialmente reconocidos en foros, páginas, JNSP y Rockdelux, ¡la suerte está echada! Un abrazo, y gracias por ayudar a que haya debate, que es lo que hace falta.

max dijo...

Totalmente de acuerdo con lo de que a los grupos hay que dejarlos crecer. De hecho me parece igual de terrible que se fulmine a grupos que están empezando como que se los encumbre por las buenas (ya sea desde Pitchfork, o JNSP).
Repito que debí entender mal, y que pensé que el trasfondo era un ataque a los "recién llegados" en favor de los grupos que desde aquí intentan hacerse oir. Reconoced al menos que por aquí siempre andáis enrabietados y lloriqueando por todo, como si el mundo estuviera contra vosotros, incluso ese mundo al que le ha costado lo suyo conseguir que le hicieran caso.

Por último decir que si Alborotador gomasio o Rusos blancos, por poner un ejemplo, "acaban ocupando mis conversaciones" (supongo que para alabarles) será porque habrán mejorado un huevo, no porque me venga a vender la moto el RDL.
¡Suerte a todos!

Antonio dijo...

La teoría de los acordes menores me parece interesante e incluso acertada en gran parte. Es una teoría de ciclos, como en la climatología existe una borrasca tras el anticiclón. Solo que en el clima hemos sido lo suficientemente inteligentes (o lo llevamos haciendo desde los suficientes milenios) como para aprender a protegernos de los extremos (aunque siempre cae un resfriado o quemadura ante el sol).

Pero es que en el mundo de la música existe una desprotección muy grande. Es el músico el que tiene que sufrir en sus carnes, en muchos casos con su propia vida, cordura o capacidad de relación social (es decir a pecho descubierto) los efectos de esos ciclos de desencanto-alegría que establece el artículo. Muchos músicos somos conscientes de ese glamour (favorecido claramente por muchos medios) de mártir de la música (cantidad de locos, alcóholicos, suicidas, drogadictos, etc ha plagado la historia de la música popular). En realidad yo los veo como héroes más humildes, no tan glamurosos, es admiración lo que siento por ellos, como aquellos pioneros de la aviación que dejaron sus vidas lanzándose por colinas con prototipos aún rudimentarios que hoy son piezas maravillosas de museo. Realmente se trataba de investigadores pioneros sin la sufiente subvención ni protección.

Muchos de esos grupos que cayeron en el desencanto, simplemente se estaban expresando a través del arte musical sólo que su única protección era la de su propia vida (¿un músico pop tiene seguridad social, puede tener nómina?), por eso son tan patentes y llamativos(y todavía se producen aunque menos) esos bandazos desencanto-alegría-desencanto. Si las personas tuvieramos que vivir sin ropa, en verano muy bien, pero en invierno moriríamos de pulmonía. Pues es lo que pasa en la música: grupos que mueren por el desencanto y les va muy bien con tonos alegres (vease como caso ejemplar la evolución de la carrera de The Cure, un grupo que se sobrepuso a la etapa de desencanto precismante haciendo uso de un anticiclón en forma de pop y consiguiendo en Disintegration y Wish un equilibrio ideal, a mi modo de ver).

Por eso y, como siempre he dicho por este y otros foros, creo que el mundo muscal popular necesita ya de una formación reglada que ayude a equilibrar esos bandazos (aunque internet ha contribuido bastante a ello no creo que sea suficiente), de tal forma que uno use los acordes menores en la música como un recurso musical más, dentro del contexto de la plena integración en la sociedad y no usar la música precisamente como un colchón de salvación frente al desencanto. En definitiva darle a la música la importancia que merece, que es la misma que se le da a las matemáticas, a la medicina, a la arquitectura, etc, etc.

Iniciativas como la de Aplasta Tus Gafas de Pasta y otras pasadas y presentes me parecen un paso en esa dirección y por ello creo que merecen nuestro ánimo, admiración y aplauso.

Cancioneru dijo...

Pues sí, Max, precisamente Alborotador Gomasio y Rusos Blancos son dos de los grupos que, en mi opinión, tienen canciones a la altura de muchos de los grupos que salen en las revistas. pero claro, es sólo mi opinión. Un abrazo.

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