¿Qué podemos hacer para salir de la crisis de las salas?

Necesitamos salas, hay grupos, público, y tal y cómo lo plantea la falsa derecha que se cree liberal esto sería riqueza, eso si, una riqueza que no tiene por qué provenir de un poder establecido desde generaciones atrás. Si este falso liberalismo se liberalizara de verdad y no estuviera secuestrado por el rancio sabor de esa castilla vieja y tradicionalista, podríamos tener una de las ciudades más atractivas de europa y una gran parte del paro se podría empezar a mitigar. Pero la derecha, no nos engañemos, trata de prohibir todo lo que suene a nuevo, joven y transformador, por mucho que eche las culpas de una manía prohibicionista a la progresía. La fantasía de que la liberalización es para todos los que tenemos nuevas ideas es una falacia de una derecha que siempre ha sido proteccionista no para el estado, sino para las familias que han acaparado el poder económico durante toda la última estapa de la historia española. Hay paises que progresan y otros que no, y yo no digo que seamos capitalistas, pero si lo somos, deberíamos serlo de verdad y aprovecharnos de las ventajas del libre mercado, no como esa tradicionalista idea del pijerío madrileño que intenta mantener su mediocridad a toda costa, impidiendo que un nuevo bar con una filosofía diferente pueda hacer frente al negocio de toda la vida, al festival de toda la vida, a la música de toda la vida.

Sin experimentos, sin innovación, es todo lo contrario a lo que proclaman sus campañas subvencionadas por el dinero que roban de nuestros impuestos para cederlos al capital privado. Según Marx, es imposible una revolución socialista si antes no ha habido una revolución burguesa.


Este Madrid arcaico, senil, enfermizo, a veces incluso cateto, sigue aplastando a cualquiera que intente salir a delante.

No volvais a lavar la cara de esta ciudad con festivales de diseño, por el moderno, defasado y decadente pijerío indie,  ni por la intelecualidad posmoderna y neoconservadora que intenta continuamente con cientos de medios de comunicación pagados por todos, que ser fascista es muy moderno y acto de extrema libertad.


Frente a esto,  una izquierda con una nula imaginación, a la que el mal gusto y un rechazo extremo de la espiritualidad les ha llevado adoptar un materialismo banal, a los que la emancipación sólo les sirve para transormarse de obreros a consumistas compulsivos, siendo la base más fiel y sumisa de votantes de un PP encanallado y totalmente tiránico en una comunidad en la que el espíritu y el arte es visto como una caricatura de algo prácticamente irreal. El sentimiento es algo de cursis, de gente extravagante, y los propios homosexuales que históricamente habían mantenido en el género másculino la posibilidad de expresar fragilidad y sensibilidad extremas, han adoptado ese rol de dureza materialista y mercantilista, representado por el sonido repetitivo de la máquina que suena en los garitos en los que sólo se puede mostrar esa faceta del ser humano en la que la sensibilidad es tomada ya casi como una enfermedad mental.

Necesitamos salas, lugares de reunión, incluso porque no , esos bancos donde la gente se sentaba en las calles, los cuales poco a poco van quitando para que la gente que anda por la calle no se detenga y siga consumiendo.

¿Dónde podemos reunirnos?

51 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy dificil mantener el tema de las salas cuando estas cobran a los grupos por tocar, se llevan la pasta de la entrada, la pasta de las consumiciones, y la SGAE la paga el grupo.
Negocio redondo para la sala, esfuerzo sobrehumano para los grupos.

Anónimo dijo...

¿quereis llenar las salas? programad mejores grupos!!! no os engañéis ni tratéis de engañar a nadie ¡y menos aun echéis la culpa a los políticos! con gobiernos de derechas y de izquierdas las salas han funcionado pero por una razón: habían artistas que llegaban y movían a la gente. Los jóvenes querían ser como esos artistas porque representaban algo nuevo, sus inquietudes, su rebeldía ante sus antecesores: su generación.
Pero ¿hoy que tenemos? una panda de artistas sin carisma, haciendo una música (neo folk? mis cojones neo....eso ya se hacía hace 40 años!) ni siquiera tiene una personalidad ni un estilo propio (una gafa de pasta y una barba es moderno? una chica con una acústica como Cecilia y María Ostiz hace 35 años es algo nuevo?) ¿Que joven va a querer ser como el looser de la facultad, el coñazo empollón?
ESFUERZO SOBREHUMANO PARA LOS GRUPOS? MIS COJONES QUE SE PONGAN LAS PILAS, SI LAS SALAS SE VACIAN ES PORQUE NADIE QUIERE VERLOS!!!!!!

Anónimo dijo...

Este texto, dejando aparte el confuso barullo buenista, no da respuesta concreta alguna a la pregunta que lo encabeza.

Anónimo dijo...

Echarle la culpa a los demás -al entorno, a las salas, a la prensa, a los políticos, a quien sea- es siempre lo más fácil, ¿eh, muchachos?

Anónimo dijo...

Y por cierto, pocas cosas más arcaicas y seniles que vuestro revisionismo cutre y estrecho de miras del indie de los noventa.

Anónimo dijo...

La única solución, es que sean músicos los que programen y no gente con un afán de lucro que han encontrado la solución a la crisis de su bar haciendo conciertos para cobrar en dos alquileres de sala lo que pagan ellos de alquiler por el local al mes.

Calidad en las bandas hay de sobra, otra cosa es que las multitudes aborregadas prefieran irse a ver a lo que les meten por los oídos antes que a gente que tiene ganas de contar cosas.

absurdista dijo...

Me gustaría echarle la culpa a los grupos, pero no tengo más remedio que decir que hay cientos de grupos increibles en Madrid intentando salir adelante y que muy probablemente mueran en el intento, mientras en Barcelona se está desarrollando una escena a lo largo de los últimos años, incluso el catalán está empezando a ser un idioma para el pop algo que años atrás era casi impensable. Intentar no decir las cosas que pasa y echar para delante sin ningún sentido crítico sería acallar una situación, así que no aleguemos al voluntarismo y la heroicidad de los músicos que ya lo tienen de sobra y demasiado para la que está cayendo. Acuso a los que yo creo que se están cargando la escena, y no me dirijo a las salas en general, todo lo contrario, me dirijo a las salas que precisamente sólo programan artistas rentables en un primer momento y no arriesgan para nada, programando a esos grupos que le gustan a la mayoría de la gente, pero sin intentar arriesgar un ápice.
Hay salas que arriesgan y a esas las defiendo, pero esas desgraciadamente mueren no por falta de público, sino por persecución indiscriminada a todo lo que pueda reunir a gente que no consume el tipo de música mayoritario y pueda competir con el negocio hegemónico y llevar a cabo un libre mercado real. Es una persecución a las ideas emergentes por parte de un gobierno que apoya a las grandes multinacionales de todo, dejando de lado a los pequeños comercios, pequeños empresarios, etc que son los únicos que pueden arriesgar algo ya que no pueden competir de otra manera con las grandes marcas.
Contéstame a una pregunta: ¿Un señor Chinarro podría haber salido adelante en una situación como esta? ahora sale a delante lo que el establisment demanda, nada de lo que se salga de la convención puede llegar a sobrevivir.

Por cierto nuestro revisionismo de los noventa es puramente pasional, creemos en una época que en mi opinión fue mucho más importante de lo que nos cuentan, y para mi personalmente vuelve a ser el punto de partida de muchas cosas en la actualidad después de un principio de siglo que volvió a un lo más rancio de una época tan reaccionaria y conservadora como los ochenta.

Anónimo dijo...

Pues mira, el Chinarro vivía en Sevilla, una ciudad con una situación infinitamente peor que la que hay en Madrid ahora mismo. ¿Cómo salió adelante? No lo sé. Pero era menos pesado que vosotros.

Patrullero dijo...

Bueno, muchas veces el problema esta en la propia gente (yo mismo), no es por nada, pero en general muchas veces pasamos como el puto culo de ir a muchos conciertos, donde la gente se juega el tipo, y sigue dando la senacion que se va solo a cosas de los amigos y al resto que les peten...
Hay muchos ejemplos de cosas muy majas, que por el precio no es, y que a duras penas les salen las cuentas para cubrir los gastos del grupo

http://fabulosocomboespectro.bandcamp.com/track/ritmos-del-pasado

tosta y rico dijo...

Decidnos la verdad!
Qué le habéis hecho a Koldo, Animal treining [entrenador animal]?

absurdista dijo...

Lo que hizo a chinarro salir adelante fué la red de compañías independientes que surgió en los noventa, que se empezaron a fijar en gente que tenía conciertos e imagen desastrosos pero que sabían detectar el valor artístico más allá de los grupos que hacen gala de su condición de estellas, sabiendo diferenciar lo que es imagen de la actitud. Muchas de estas compañías eran una respuesta al centralismo que dejo la postmovida, en Madrid los noventa vivió de las rentas de la movida, por eso en los 00 no nos ha quedado nada, mientras en las provincias se desarrollaron multitud de grupos, sellos y miniescenas.

¿Por qué pesado es el que denuncia una situación, y no el que intenta disuadir a otro para que no insista en ello?

No entiendo nada, alguien afirmando que la culpa de todo lo tienen las salas, los grupos, y olvidando la vergüenza de lo que está pasando en esta ciudad, donde practicamente el ocio juvenil permitido es de comprar ropa mientras propuestas como Afeite al Perro o For Noise´s Sake son desplazados al extrarradio porque molestan demasiado.

Federica Pulla dijo...

Eso eso, ahora sólo hace falta que la peña se NIEGUE a tocar en cualquier EVENTO Heineken de esos del tipo "pijerío indie" del que habláis pero ... ¡¡¡ oh, no !!! ¡¡¡¡Veo a
grupos del entorno Aplasta programados en el escenario gratuito de ese infame Día de la Música en el Matadero!!!! Día de la Música ---- Matadero de Madrid .... qué extraña conexión, ¿verdad?

Anónimo dijo...

Koldo intenta estar al margen de esto y centrarse en hacer todo lo que puede para malgastar el tiempo en lo que le sale de los cojones...como hacer un refrito cutre de los noventa...debe ser que hacerlo de los ochenta o escuchar Lady Gaga es más cool, así como criticar APLASTA que lo único que hacemos es intentar organizar conciertos para grupos y apoyarlos de la mejor manera que sabemos. Pero así es Madrid...siempre creyéndonos mejor que el de enfrente.

absurdista dijo...

Tal vez esto sea el principio del fin, pero por otro lado es una evolución lógica de un grupo que quiere crecer, por otro lado me resito a rendirme y critico la estructura que nos lleva a eso y no a los grupos.

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Está complicadísimo este tema de sitios donde tocar en Madrid. Todas las salas piden unos alquileres totalmente abusivos, algo que casi ha destruido la organización DIY de conciertos.
Cuando yo empecé a tocar (y a montar algunos conciertos con amigos), hace unos 14 años, las salas se llevaban la barra y tú te llevabas la taquilla y todos tan contentos. De esa manera se podían hacer conciertos con entrada barata y pagar gastos.
Ahora mismo, para montar un concierto, hay que poner 200 euros por delante y rezar para que acuda la suficiente gente para cubrir gastos. Conozco gente que ha dejado de montar conciertos bien chéveres porque el asunto se había convertido en un agujero negro de pérdidas.
Existen algunos sitios que no cobran alquiler, si no que se quedan parte de la entrada. Y la verdad, es que muchas veces son el único oasis en el que montar algo. Lo malo es que son pocos, y en el centro de Madrid menos todavía.

Y cambiando de tema, yo no creo que "la evolución lógica de un grupo que quiere crecer" tenga que pasar por tocar en un festival para vender una marca de cerveza. Joder, molaría que crecer como grupo significara crecer artísticamente!

Un saludo,
jose.

Anónimo dijo...

Bravo Jose

absurdista dijo...

Es verdad, no creo que crecer como tenga que pasar por eso, pero a veces crecer artísticamente está condicionado a tener un mínimo de seguidores, un mínimo de dinero, y un mínimo de apoyo mediático. No digo que esa sea la única manera, pero esto entra dentro de la estrategia de cada grupo. Hoy en día la mayoría de grupos "indies" se dan a conocer y sacan dinero en festivales de este estilo, esta es la infraestructura que hay de momento, si ellos se quieren limitar a explotar este camino y limitar sus inquietudes artísticas a esto para mi sería muy decepcionante, pero hay grandes artistas que han desarrollado carreras en las que han participado en festivales de este estilo para aprovecharse de la infraestructura que ofrecen, aunque siempre con un compromiso prioritario hacia sus sus seguidores y su escena. Ya se que es dificil, porque en pequeñas dosis se puede combinar, pero cuando la cosa acaba siendo el único objetivo un grupo se convierte en un divertimento aséptico más, como el futbol o la pesca.

Tampoco hay que demonizar a un grupo por tocar en un festival así, en todo caso yo sigo poniendo el énfasis en la estructura. Cambiemos la estructura y las voluntades individuales cambiarán. El individuo tiene muy poco que decir en todo esto y la decisión de un grupo menos.

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Hola Absurdista,
yo no creo que haya que demonizar a nadie por tocar donde quiera que toque, nunca he dicho ni diré algo así. Pero eso sí, creo que es importante llamar a las cosas por su nombre.

Estoy de acuerdo contigo en lo del cambio de estructura aunque lo veo crudísimo!

jose.

Anónimo dijo...

Joder, cómo está la cosa... Yo os sigo desde hace un tiempo, he comprado y leído alguno de vuestros fanzines y me gusta vuestro rollo y lo respeto. Así que podéis ser pesados con lo que queráis. No creo que sea el sitio ni el tema para atacar a nadie por lo que hace ni la forma en la que lo hace, ni que se esté tratando de echar balones fuera.

Hay algo que no me gusta de aplasta y es el tufillo a revista de barrio con viejos guerreros al frente y el aire de panfleto que le dais a algunos textos con ataques a no sé qué idea de posmodernidad un poco estrecha de miras y alusiones un poco random a Marx que queda todo un poco jarrai del indie. Curiósamente, un filósofo capitalista y posmoderno como Richard Rorty (norteamericano, anticomunista convencido y antiplatónico), se preocupó igual que muchos de "izquierdas" de la cultura y dijo algo así como que la cultura "necesita margen de maniobra". Más allá de la forma en que yo o cualquier otro pueda entender esta (para algunos) obviedad, me ha venido a la mente porque quizá lo que se necesita es un margen desde el que poder maniobrar; es decir un espacio. Pero, ¿un espacio propio, un espacio en el que combatir "el pijerío", esto es con la idea de ocupar el mismo espacio que el pijerío? ¿O un espacio donde se pueda disfrutar de propuestas interesantes, sean arriegadas o no? No me queda muy claro, la verdad.

Sinceramente, a mí tampoco me gusta que las ciudades estén tan reglamentadas, que las normativas ciudadanas opriman cualquier cosa que se salga de lo establecido (vía ruido/música especialmente), pero al mismo tiempo echo de menos un espacio marginal, y me explico, porque no me refiero a los poblados chabolistas. Me llama la atención que movimientos como el punk y la nowave tanto en Los Ángeles como en NY, sucedieran en ciudades o zonas de las ciudades que estaban totalmente dejadas de la mano de dios. En esos espacios, además de problemas, se creaba, no había nadie que fuera a decir "baja la música", se hacían estudios donde se vivía y se ensayaba, se tocaba en la azotea; lo mismo se puede decir de otros estilos callejeros como el hip hop o el primer electro. Así se crearon "estructuras“ como el mítico Masque, un (finalmente) club ilegal por el que pasó lo más granado del punk de Los Ángeles. La gente iba donde estaba la escena y no alrevés.

Por eso creo que la solución va más por decidir en qué liga se juega. Vale, la ciudad es para todos, pero ¿tiene que estar todo en el centro? Yo me preguntaría: ¿le interesaría a alguien programarme? ¿No? ¿Con qué apoyos contamos? ¿Da
ónde me gustaría estar? ¿Dónde podría dar forma a lo que quiero? El outsider es quizás una figura noventera un poco triste en la era de internet, pero me parece una vía por la que se puede avanzar. Si hay una escena ligeramente autogestionada y público, no veo por qué no intentarlo al margen de lo establecido, aunque sea en el extrarradio y de forma efímera.

Un saludo!

Victor dijo...

El problema acontece en el momento en el que no hay estructuras suficientemente estables para poder realizar cosas sin pasar por el aro. Llega un momento en el que un grupo tiene que decidir si quiere formar parte del sistema o salir de él. Las consecuencias son complejas, si entras, puedes trastocar determinados ideales y acabar en el lodazal de convenciones en el que se ha convertido la música alternativa hoy en día; si te apartas, te espera el vacío y la incomprensión más absoluta puesto que fuera de los canales mayoritarios, sólo hay el desierto: Los conciertos ante nadie, los lanzamientos ultraminoritarios que nadie espera, la sensación de tocar ante uno mismo...Y así se consumen los días. Ya que nadie va a estar ahí fuera observando qué vas a hacer, con todo el desgaste -económico y mental- que esto supone.


El gran drama está en que los grupos que quieren avanzar en reconocimiento tienen que pagar determinados peajes para que su música triunfe: Facebooks, el circo de las revistas, los festivales, los peajes de las convenciones sociales, los nepotismos...

Y respecto al comentario de arriba, eso está bien si hay unos cimientos donde puedes construir, el problema es que muchas veces no hay cimientos donde puedes agarrar cualquier tipo de movimiento subterráneo o marginal y sólo tienes dos opciones: O te acoplas a las estructuras dominantes o te mueres y consumes en tu nicho.

Victor dijo...

Y, huelga decirlo, la grandísima mayoría de músicos elige la primera opción y se olvidan de todo lo demás.

María dijo...

Por ahí arriba alguien ha dicho algo con lo que estoy plenamente de acuerdo: quizás el futuro se encuentra en otros lugares (extrarradios, periferias o barrios inexplorados) seguramente las cosas sean más fáciles para grupos, público y demás (ahora bien, si al público le molesta desplazarse cinco kilómetros para ir a un concierto es otra cosa)

Aparte de esto, la realidad es que hemos sido bastante conformistas con las normas que se nos han impuesto (cobros abusivos por parte de salas, restricciones de horarios, etc.) así que el problema muchas veces radica en nosotros, en los grupos, que hemos aceptado unas reglas del juego en lugar de negociar y saber salir del paso esperando que, en muchos casos, nos lo solucionen o nos lo pongan fácil (no me imagino a ningún dueño de sala o programador poniéndomelo fácil, por cierto).

La solución?: seguir haciendo cosas sin dejar que las cada vez más represivas normas de esta ciudad sean un problema, seguir haciéndolo a escondidas, capeando la situación como buenamente se pueda y dando bien por c*** en todo lo posible.

Federica Pulla dijo...

También hay que tener en cuenta algo esencial, que no es otra cosa que el acceso rápido y gratuito a toda la cultura que antes necesitaba una inversión de tiempo y dinero para llegar a ella (descubrir un libro o un grupo y pagar para obtener ese preciado tesoro) ha hecho que ese tipo de actividades hayan perdido una gran parte de interés para la mayoría de los consumidores, puesto que con tanto rapidshare, youtube y otra parafernalia digital, estos contenidos se encuentran al alcance de un clic y la peña va a los conciertos casi con la misma indiferencia que se descarga y borra un archivo para dar cabida a otra cosa. Y, como fruto de ello, el enorme follón de los festivales esos infames que te programan lo mejor y lo más asqueroso uno tras otro y sin piedad alguna porque, al fin y al cabo, a la audiencia le da igual todo. Eso y la sobredosis de trescientos grupos en veinte escenarios. Este panorama es una locura y representa la antítesis de ir a ver a un grupo para disfrutarlo al máximo. La actitud de los asistentes ha cambiado por completo y hay una falta de respeto total hacia el grupo que toca, algo equivalente a la misma falta de respeto que se tiene en la vida virtual. Se acude a EVENTOS no a CONCIERTOS. Si a eso le unimos el estado policial que existe en Madrid en lo que se refiere a la persecución de cualquier iniciativa medio interesante, el resultado es el panorama desastroso que tenemos ahora, que no es otra cosa que al culpa de unos y de otros.

Dicho esto, estaría encantado de ver un grupo con un alcance medio masivo que se negara a tomar parte de estos EVENTOS espantosos como auténtica declaración de principios. Pero, claro está, al final de todo, la pasta, la ambición y el sentirse famosillo da a al traste con cualquier ideología...

HoffaMM dijo...

Pensaba quedarme al margen por esta vez, por pura desidia. Pero como María y Federica P. me lo han puesto tan fácil, y casi han dicho lo que yo pensaba, pues haré un pequeño planteamiento de mis ideas sobre estos temas, no porque sean mejores o peores mis ideas, sino para dejar constancia de que hay una cantidad de gente que nos estamos preocupando por estos temas.

Me gusta la idea de trasladar la escena fuera del centro y lejos de los ojos y las quejas de una ciudad que envejece, creyendo para si misma, que lo que está haciendo es rejuvenecer a ojos de los turistas. Como cuando un sesentón se pone unos vaqueros para creerse más joven, pero se los aprieta con un cinto por encima de la barriga. El problema de alejar las cosas, como muy bien dice FP, es que nos hemos acostumbrado a tenerlo todo al alcance de la mano o del click del ratón.
Queremos un bar de cañas a 10 metros de la puerta del concierto antes de entrar y un chino con las cerves en la mano esperando a la salida.
Ya me lo imagino, el placer de ver un concierto de 23:30 a 2:00 llegar cenado y con el puntillo de alcohol necesario para disfrutar y bailar como un loco, saltar o tirarme al suelo si es necesario. La aventura de la vuelta, de buscar un búho, o pasear durante una o dos horas hacia el centro apurando el último mini. Pero eso no va a pasar, no estamos en los noventa, donde el público hacía exactamente eso, la diferencia era que eran ellos los que venían del extrarradio o Prospe, de Majadahonda, Pozuelo o Boadilla.

A la gente nos cuesta horrores acercarnos al Gruta77, al Planeta de los Wattios, o a la Tabacalera (me incluyo), ya que como muy bien decía FP, antes si querías volver a escuchar una canción que te había gustado, o que habías escuchado en Diario Pop, tenias que acercarte al concierto, y lo hacías nervioso, emocionado. Ahora con internet no tienes esa necesidad.

La verdad es que no se cual es la solución mágica para todo esto.

Por otro lado, existen bandas que han luchado contra el sistema. Por ejemplo Cuerpos terminaron por separarse antes de acabar bajo las fauces de una marca de alcohol.

Daniel de la Mancha dijo...

No olvidemos el caso de los Lagos de Hinault, que por negarse a tocar con "ellos" se les sometió a un escarnio público en el jenesaispop. Encima resulta que si tienes algo de actitud parece que mereces la muerte.

En muchas ciudades los movimientos culturales se desplazan a zonas menos céntricas. Un barrio barato donde se agrupan los artistas que quieren vivir de un modo más bohemio, es un paso natural, que no se puede planear sino que simplemente sucede. Sería emocionante que ocurriese no cabe duda.

Victor dijo...

Eso de trasladar la escena a los suburbios, al extrarradio, a la periferia es muy romántico y loable, la solución ideal y más bonita, pero no funciona. Se necesitarían años para conseguir que la gente se mueva. Y lo sé por experiencia. He co-organizado algunas cosas en sitios muy poco habituales sin esponsorizar y, al final, no ha acudido ni el tato. La gente que venía por pura curiosidad se podía contar con los dedos de una mano. En alguno de ellos, nos gastamos un montón de pasta en flyers y carteles y trajimos a grupos que siempre que tocan en el centro tienen público, grupos que a pesar de ser minoritarios han tocado en grandes festivales pero esos días no los vino a ver nadie.

Victor dijo...

La realidad es que la falta de curiosidad abruma y decepciona. Por eso, más allá de filias y fobias estílisticdas, siempre respetaré a muerte Aplasta tus Gafas de Pasta.

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Por suerte, todavía hay grupos que intentan mantener una independencia real e intentan mantener una postura política ante el tristísimo mundo musical.
Por desgracia, me temo que en el llamado "indie" hay pocos. Parece que el cinismo y todo lo que a dicho Federica Pulla (cuyo último post suscribo totalmente) han acabado con cualquier atisbo de ideología (por llamarlo de alguna manera) en esa escena.
jose.

Federica Pulla dijo...

Bueno ... lo de la salida a la periferia es algo no sólo utópico, sino imposible en una ciudad en donde el extrarradio no es más que un mar de ladrillos y donde si en el Centro las cosas están chungas, en los alrededores la cosa está FATAL. Además de esto, la juventud que vive en estos barrios suelen ser tan cafre, individualista y de encefalograma plano como sus papis y suelen vivir en un entorno de urbas cerradas, casas adosadas / individuales y demás parafernalia aislante que impide que sus cerebros vayan más allá de sus posesiones y/o del coche a la puerta de casa para ir a cualquier lugar. La cultura en la periferia suele ser algo NEGATIVO. Hay excepciones como en Móstoles, pero son fruto de las excentricidades de una persona que lleva un magnífico centro cultural y que puede desaparecer mañana mismo.

Pero ejke estamos hablando de un fenómeno URBANO y ahí es donde se deben cocer y poner en marcha estas ideas. Cuando falla este fundanento, todo se va al traste. Sí que hay excepciones en Yecla o en un pueblo de Lugo pero, por regla general, la paletización del indie ha tenido consecuencias nefastas. La catetización del fenómeno ha dado lugar que hasta el más bruto del pueblo se sienta indie por un día y a mí (llamadme snob) eso me repatea y ha sido lo que ha llevado al traste un concepto que - de por sí - siempre ha sido minoritario. Cuando el underground sale en el Tentaciones o en la TVE2 ya no es underground. Y mucho menos cuando se apodera Heineken de todo ello.

Puag!

absurdista dijo...

Creo que la no wave y punk y otros movimientos que un su día fueron minoritarios y marginales tienen historia precisamente porque ya no lo son, y hoy en día se puede acceder a ellos y conocerlos, sino nadie se hubiera acordado de ellos, con lo cual quiero decir que esos movimientos salieron adelante y murieron justo a la vez, y su momento más interante está justo en la frontera en la que no son nada y empiezan a ser algo, a a partir de ahí casi todo desaparece y algunas rarezas se cuelan en la cultura aceptada, haciendo que esta cultura sea cíclicamente interesante y discos como Sister, o Jamboree sirvan de referencia para una nueva generación, algo que seguramente pueda dejar de pasar y que de hecho pasa con nuevas generaciones que no tienen referentes ni intelectuales, ni musicales, ni políticos, lo cual es producto de un mercado mayoritario totalmente encerrado en sí mismo, y de un underground acorralado en el ostracismo y la indiferencia.

Algo así pasa con movimientos de izquierdas en la sociedad de hoy en día, las cosas importantes en españa se suelen llevar a un límite quijotesco, y se olvida su lado pragmático, obteniendo como producto un materialismo banal cómico y simplón y frente a esto una línea de idealismos inoperantes al borde de la enfermedad mental y el más abosoluto desprecio por parte de una sociedad como la española incapaz de soñar.

Por último me remito a que si todos nosotros nos autoextraditamos al extrarradio tendremos que darnos cuenta de la realidad española, y nuestra isla e irrealidad de la cultura pop, que es en españa fudamentalmente de clase media-alta como casi toda manifestación cultural, tendrá que aprender de formas, maneras, hasta ahora desconocidas para un señorito del indie ataviado como franz ferdinand. A mi me encantaría que estos dos mundos se fusionaran y que empezase un diálogo.

Daniel de la Mancha dijo...

De todos modos el mero hecho de que esté surgiendo un debate en torno a todo esto, que la gente se esté mostrando insatisfecha, es importante en sí mismo, y puede llevar a cambios interesantes. No sólo aquí sino en muchas partes creo que hay una insatisfacción con como funcionan las cosas.
El popfest mismamente, fue un esfuerzo que hace un par de años me hubiese resultado inconcebible.

De todos modos si se quiere desplazar los conciertos fuera del centro, es esencial que sea un lugar vivo donde esté pasando algo, como Brixton en Londres, donde ya de por sí la gente se está desplazando para salir y buscar un ambiente diferente. No hay porque irse tan lejos como al extrarradio, seguro que hay barrios inexplorados de Madrid en los que esto puede pasar. Pero insisto en que no me parece que sea algo que se pueda planear, sino que es una evolución natural de una ciudad inquieta.

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

De nuevo en respuesta a Absurdista:

Muchos de los movimientos musicales marginales y minoritarios lo fueron por decisión propia y tuvieron como intención la creación de una alternativa y una (contra)cultura propia totalmente apartada conscientemente de la industria establecida.

Por mucho que me guste "Sister", creo que Beat Happening es un grupo mil veces más importante que Sonic Youth porque en ell@s EL MEDIO ES EL MENSAJE (quitando el hecho tremendo de que propusieran una música formalmente pop en una escena hardcore!).

A mí de adolescente me parecían lo mismo Sonic Youth que Pearl Jam o Nirvana, y jamás me paso eso con Fugazi, Beat Happening o Bikini Kill.

No sé si me he explicado, espero que sí!
jose.

absurdista dijo...

Pues tienes razón, no es lo mismo la actitud de Sonic Youth que la de Beat Happening, pero me parecen dos formas válidas de atacar el sistema, una desde lo local y que se mentiene mientras la escena siga estando activa, y otra utilizar las estructuras creadas por la industria discográfica para enviar un mensaje que pueda incitar a pensar de una manera diferente, yo creo que una vez pasado el momento y la coyuntura que daba sentido a la actitud de Beat Happening esos discos se pueden pervertir y desvirtuar exactmente igual que los de Sonic Youth.

Anónimo dijo...

Yo estoy de acuerdo totalmente con afeitaperros en cuanto a lo de los movimientos musicales y los grupos.

Sobre lo del extrarradio, bueno, me parece que es una posibilidad más. Me imagino que cuando se eleva una queja de este tipo es fruto de la desesperación, de intentar algo y sentir que se tropieza uno con la misma piedra todo el rato.

No tengo ninguna imagen preconcebida del extrarradio, no creo que haya energúmenos indies, ni indies justin bieber ni indies paletos embrutecidos que me hagan sentir vergüenza ajena o propia. Si algo no me gusta, no lo compro/apoyo o lo que sea. Se trata de ir un poco más allá y ver dónde hay posibilidades. A eso me refería al citar esos movimientos musicales, a cómo se buscaron un hueco simbólico y físico. Obviamente el Bowery o Hollywood no son el extrarradio, pero eran respectivamente un lugar semiabandonado y conflictivo y un sótano de una parte de LA en la que no había nada parecido y estaba medio en ruinas. Se hizo así porque no había otra cosa. Es algo natural, por supuesto, nada orquestado, no podría ser de otra manera porque estas cosas no se plantean ni surgen de un día para otro.

Es difícil imaginar el paisaje de esos años hoy, pero no hay que descartar esa posibilidad. Movimientos como el de los espacios de arte independientes de los 90 me recuerdan también a esta situación. Vale, eran salas ligadas más al teatro experimental y a la performance, porque no había lugares para mostrar o desarrollar ese tipo de arte. Se optó por la autogestión, es un camino difícil, pero es una opción. Si hay un colectivo afectado por esto, bandas, público, etc, ¿por qué no planteárselo como lo hicieron en aquella época?

Por otro lado, María hablaba de la escasa capacidad de negociación de los grupos. No sé, se me ocurre que esta vía está agotada y que están a merced de las salas, pero igual es posible negociar con alguna sala una fecha mensual o algo en plan "support your scene" los domingos por la tarde (rastro, cañita y concierto me parece un buen plan dándole la vuelta a cena, chino y concierto). Si es por ir a ver propuestas interesantes, que no falte! Y de paso, si hay interés, ofrecer a los grupos unas condiciones mínimas porque en la escala que yo me imagino nadie va a hacerse ni rico ni famoso.

LaponiaTambienExiste dijo...

Como aludido, porque imagino que por Hazte Lapon va lo de "grupo de la esfera aplasta" que va a tocar en el festival de Heincken voy a hacer una serie de puntualizaciones que creo son justas decir. Primero, admiro a Marco Antonio Corrales, como artista y como persona, como un individuo sin imposturas y genuino, inseparable de su filosofía y fiel a ella. Eso sin embargo dista mucho de que la comparta siempre. También diré que me siento muy orgulloso de tener a muchos de los integrantes de aplasta como amigos, he incluso he escrito en este foro, pero Hazte Lapon NO es un grupo del sello aplasta, no ha sacado ninguno de sus singles en el sello y simplemente compartimos muchos puntos en común. Por otro lado, faltaría mas que grupos afines tuvieran que compartir todas las opiniones. Dicho esto aclaro, cuando se nos
ofreció ese concierto, no sabíamos nada del cartel ni de Heineken, lo que da una idea de cuanto animo de fama y riqueA manejábamos...

LaponiaTambienExiste dijo...

Pero si hoy lo supiera, también lo haría, porque a los grupos lo que nos gusta es tocar. Como individuo, disto de ir dando proclamas de buen indie (y animo a cualquiera a buscar en cualquier foro a un nombro de hazte Lapon diciendo quien es indie y quien no).
Además de lo que NO he hecho se lo que SI he hecho, ir a conciertos de grupos, gastar mas que ganar en ver a grupos maqueteros. Penasen en sacr páginas para coordinar a grupos sin sello, pensar en crear una discográfica o salvar una ya existente para poder sacar a grupos a los que nadie saca. Apoyar a festivales como el Popfest, este si "indie" autentico que jamas
penso (y lo se, estuve dentro) ofrecerme tocar, y lo que hice es entenderlo y apoyarlo, tocando y donando el dinero y trayendo a amigos desde Málaga, como e naturalHasta fuimos los ÚNICOS que compramos un abono el año pasado del Contempopranea twee.

LaponiaTambienExiste dijo...

Desde luego, yo no se que significa ser indie ni quiero, ni creo que lo sea si quiera. Pero de apoyar grupos si que se. Yo quiero tocar, y quiero que mi música llegue al máximo de gente posible. Soy medico, no aspiro a hacerme rico con la musica (por lo del Día de la Música no me pagan, he de aclarar). Desde mi cómoda posición, haré canciones siempre que necesite hacerlas y tocare alla donde mi etica me lo permita, y seguire apoyando a grupos mas alla de si se adhieren o no a un pensamiento, si su musica me parece necesaria. No aspiro a ser un ideólogo del indie y la mayoría de las ideologías musicales siempre me han parecido rancias y reaccionarias. Luego, desde kerouak a Marky Ramone, pasando por Trey Parker y Mou Tucker, han acabado votando a republicanos. No creo en el activismo indie y si eso me supone la excomunión, complacientementen la acepto.
Después de todo, los zarpazos mas innobles de la carrera de este grupo siempre los hemos recibido de los indiesnde pro.

LaponiaTambiemExiste dijo...

Desde luego, yo no se que significa ser indie ni quiero, ni creo que lo sea si quiera. Pero de apoyar grupos si que se. Yo quiero tocar, y quiero que mi música llegue al máximo de gente posible. Soy medico, no aspiro a hacerme rico con la musica (por lo del Día de la Música no me pagan, he de aclarar). Desde mi cómoda posición, haré canciones siempre que necesite hacerlas y tocare alla donde mi etica me lo permita, y seguire apoyando a grupos mas alla de si se adhieren o no a un pensamiento, si su musica me parece necesaria. No aspiro a ser un ideólogo del indie y la mayoría de las ideologías musicales siempre me han parecido rancias y reaccionarias. Luego, desde kerouak a Marky Ramone, pasando por Trey Parker y Mou Tucker, han acabado votando a republicanos. No creo en el activismo indie y si eso me supone la excomunión, complacientementen la acepto.
Después de todo, los zarpazos mas innobles de la carrera de este grupo siempre los hemos recibido de los indiesnde pro.

LaponiaTambienExiste dijo...

Siento que haya tantos errores de escritura y mensajes duplicados. He escrito esta parrafada desde un iPhone. Mis ideas para salvar los conciertos del underground ya la conocen Marco y Hoffa. alquilar un local en un polígono industrial y convertirlo en centro de reuniones. Un abrazo a todos. Lolo.

HoffaMM dijo...

Muy bien dicho todo Lolo.

Y no te preocupes a los médicos nunca se les entiende la letra.

Federica Pulla dijo...

Hey! Que aquí nadie ha nombrado a los Lapones (!) --- De hecho, acabo de enterarme de su participación en la cosa esa de Heineken que el día 18 de junio con el solazo puede ser como darte un soponcio ----

Daniel de la Mancha dijo...

Una cosa Lolo, tampoco todos los grupos aplasta tienen exactamente nuestra ideología, que demonios si ni siquiera entre nosotros tenemos las mismas ideas, en realidad no me gusta pensar que tenemos una ideología definida, sino que hacemos y pensamos un poco lo que nos da la gana a cada uno. y que cambiamos y nos dejamos influenciar constantemente.

Dicho esto a mi si que me gustaría pensar que sois un poco grupo Aplasta, y si no me equivoco está pensado que salgáis en el próximo recopliatorio si es que lo acabamos algún día. Aparte de que siempre estáis allí, y tu colaboras constantemente con nosotros con artículos, dibujos y conciertos aportando muy buenas ideas y canciones.

Anónimo dijo...

Si, de hecho, dios me libre de poner mis ideas y llevar a cabo mis acciones bajo el ideario de Daniel De La Mancha...algún día nos pondremos de acuerdo y se acabará el mundo o, quien sabe, igual vuelve Autofans para devorarnos a nosotros mismos

absurdista dijo...

Que excomunión!! jajajaja, esto no es una iglesia, yo preferiría que se autoproclamara asamblea, lo que me ha encantado es encontrar a tanta gente que está aportando tantas cosas, Aplasta es un barco sin rumbo pero si todos los que estamos descontentos nos ponemos de acuerdo aunque sea en una pequeña cosa después de darnos cuenta que no estabamos de acuerdo en casi nada, la idea resultante tendría más valor que una ley aprobada en el parlamento.

LaponiaTambienExiste dijo...

Lo de la excomunión era, como sule ser normal en mi, irónico. Y no era una excomunión de Aplasta, sino de la ortodoxia indie, si es que eso existe. Yo no me había ofendido por lo que había dicho Federica Pulla, aunque si me había sentido aludido. En definitiva, participo en el festival "Heinecken", y por tanto, me sentía en necesidad de explicarme. Yo me siento desde luego, y aportando el símil checo ahora que estoy en Praga, una persona "de la órbita Aplasta" pero siempre trato de separar a mi grupo, compuesto por varios, de mis propias opiniones. El tema es que lo de la autenticidad indie no solo me parece algo absurdo, sino que como falacia, me parece además una falacia dañina. Yo, que conozco a Marco, se de que habla el, pero no se si quien no le conozca lo entendera como una pontificacion, o si prefieres un canon de "buen alternativo". yo creo que hay un camino entre venderse a cualquier precio y cerrarse en banda a todo lo que no sea "puro".

LaponiaTambienExiste dijo...

El reto es quizá encontrar en esta cultura, con un una forma de consumir música que no vamos a cambiar, una manera de imponer una ética y una estética. Ka ética se ha conseguido acabando con una actitud carnita que, en honor a la autenticidad, ya reinado hasta ahora. Con eso, los grupos "aplasta" hemos ofrecido un cambio. La parte estética también existe, hemos saltado a medios de gran impacto, como Jenesaispop, sin renunciar a lo que cada uno trata de hacer con su música. Y a eso ya ayudado que la frenética participación de muchos miembros de estos grupos en todo tipo de eventos hayan hecho pensar que algo estaba ocurriendo. Eso siempre pasa así, se pasa de la queja a la autocrítica y de la autocontemplacion a la acción y las cosas poco a poco suceden. Y ahí están, Gomasio están en el Ecopop, Autócratas acaban en el Popfest y Cosmen de finalistas de proyecto demo con la misma maqueta de hace un año. Las salas siguen siendo una mierda pero yo me he emocionado con muchos de estos conciertos mas que viendo a Built to Spill. La cuestión es simple. Quejarnos: si, pero sin parar de hacer cosas. Así lo venimos haciendo y el resultado se va viendo. Puede que no cambiemos el mundo, pero a mi me ha cambiado la forma de consumir la música actual. Mas allá de las proclamas marxistas pop de Marco, ese amor por la música si que ha dado una nueva ética a este núcleo del indie, que cada vez tiene mas adeptos y a esa etica intentaremos ser fieles. Aun yendo a festivales y saliendo en Mondosonoro.

LaponiaTambienExiste dijo...

Joder, el puto corrector de iPhone hace los post casi ilegibles. Bueno, donde pone carnita quiere decir cainita, por si no ha quedado claro.

Anónimo dijo...

"Y no te preocupes a los médicos nunca se les entiende la letra"

¡Grande Hoffa!

Jaja

Al final es lo que tiene abrir un espacio público dónde todo el mundo puede opinar.

El purista es purista, y el tocapelotas muy tocapelotas.

Y bueno, que la gente se queje está bien. Si ellos son felices... yo soy feliz haciendo canciones y otros criticando.

En cualquier caso cualquiera que critica a un grupo porque toque en un festival patrocinado por una cerveza me parece de lo más absurdo.

Muchos besos a todos los aplasta y los que no son de aplasta...

Nono

(Y atentos a Pat Morita, mi gran nuevo proyecto, estipulo un promedio de 180 críticas destructivas cuando cuelgue las canciones...jaja)

Antonio dijo...

Yo una de las opciones que más me gustaría ver respecto a las salas, y que rebuscando, negociando y con esfuerzo y persistencia se puede encontrar, es la de que la administración promoviese los conciertos de varias formas: o construyendo ellos salas para conciertos (como el que construye pabellones para el deporte) y dedicarlas a préstamo para promotores o bien prestar las salas o auditorios que ya tiene. Aquí en Albacete se está haciendo un nuevo centro joven al lado de un antiguo cine, el cual se iba a destinar a conciertos, pero al final el cine no se ha tocado y sólo se va a hacer el edificio contiguo, pero si lo hicieran esa podría ser una sala genial para promover conciertos, y está en el centro. La idea sería que cualquiera pudiera alquilar ese espacio para traer a grupos, igual de sencillo que es alquilar una pista para echar un partido de futbito con los amigos. Y además el ayto. podría sacar unas pelas por el alquiler. Igualmente existen diferentes salas repartidas por la ciudad de cada uno y sería interesante buscarlas y negociar su posible alquiler o uso para conferencias o conciertos (p. ejem La Casa Encendida y sitios así).

Y lo mismo podría haber alguien que montase de forma privada un local parecido, pero comprendo la dificultad de obtener público sobretodo en las ciudades pequeñas. Al final volvemos siempre a lo mismo: la falta de educación y cultura musical ya desde el colegio incluso.

Anónimo dijo...

Federica Pulla: ponnos en antecedentes, para ver si el que da lecciones tiene autoridad moral para ello: ¿en qué trabajas tú?, ¿qué tipo de trabajos te has negado a hacer por los intereses económicos que había detrás (sic)?, ¿qué más cosas vetas (marcas de refrescos de cola, de cerveza, de ropa, de comida rápida, de muebles, etc.)?, ¿dónde compras la comida?, ¿qué medios de transporte utilizas?, ¿eres un consumidor responsable, Federica?, ¿eres íntegro, Federica Pulla?

Federica Pulla dijo...

La verdad es que soy SUPERPUTA y jamás podría decir que mi integridad es total y absoluta, aunque admito que hay cosas por las que NO paso y suelo llevar ciertas prácticas a situaciones extremas. Me explico: puedo comprar aceite de oliva de cualquier fabricante, pero ME NIEGO por principio a comprar productos "El Molino de Bertín", porque mi conciencia no podría con la carga de dar (más) pelas a ese ser que detesto.

Y lo mismo pasa con muchas cosas. Aunque consumo de todo un poco, hay determinadas marcas, productos y programas que no puedo tocar sin que me salgan sarpullidos. Y lo mismo ocurre en el terreno que nos ocupa. Uno escucha de todo un poco (y tengo épocas en las que me da por algo en concreto) pero he llegado a ADMIRAR ciertos comportamientos que hacen que me acerque más a un grupo/artista - o que me alejen por completo en caso contrario. Quizá por ello la vacuidad del Siglo XXI me lleva a admirar y descubrir cosas del pasado (jipiosidades de los 60 y cosas así) y ver con cierto desdén tanto plagio y tanta ñoñería actual - cada vez que compro algo de Captured Tracks parece que ya lo he escuchado 89889988 veces antes, y el factor sorpresa de los grupos actuales parece haber desaparecido casi por completo, igual para satisfacer la falta de ganas del público al que va destinado. Hoy en día TODO es de tipo usar y tirar: la ropa, la tele y la cultura.

Y sí, sueño por un mundo cada vez más utópico, menos generalista y más participativo. Lo dicho: una utopía.

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