La necesidad de un enfrentamiento entre las dos culturas dentro del propio mercado

¿La música y el arte son capaces de contar algo sobre lo que está pasando? ya sabemos que los intelectuales hace tiempo que tiraron la toalla, y se limitan a asistir a banquetes y recibir premios, dejando de lado su deber como guardianes de la cultura, del pensamiento libre y crítico. Como diría Mouriño, hay un poder desconocido ejerciendo una influencia constante en casi todo lo que nos rodea, lo paradójico es que Florentino es uno de los núcleos de poder más fuertes con el que nos podemos encontrar, y no sólo él; podemos ver como dentro de la escena pop hay poderes que escapan a nuestro control y día a día deciden quien sí y quién no, qué artistas deben estar ahí y quienes no, quienes incomodan y quienes son lo máximo. Podríamos poner cientos de ejemplos inexplicables, el caso es que intentar introducirse en el sistema ha sido tradicionalmente una manera muy efectiva de introducir cambios sociales, aunque también de impedirlos.

Un ejemplo paradigmático es el desarrollo de las socialdemocracias occidentales que han desarmado la lucha revolucionaria de los trabajadores, dándoles un poco de bienestar a cambio de que todo siga igual. ¿Eso es un progreso o un retroceso? en cierta manera todos hemos acabado teniendo unos derechos mínimos, pero a cambio de eso nos hemos negado a ofrecer una alternativa económica a un sistema estructuralmente culpable de casi todas las violaciones de derechos que se llevan a cabo cada día, aceptándolos como defectillos, cosas que se pueden mejorar, confomándonos con que las ONGS intenten corregir esas cosas que se solucionarán cuando esos incultos paises pobres empiecen a democratizarse y a adoptar un sistema económico competitivo en el mercado global, una vez que eso suceda el mercado se autorregulará y dará a cada uno lo que su trabajo, su capacidad de competir, innovar y liderar proyectos de excelencia puedan recompensar y los pobres sólo serán gente que no supo aprovechar las oportunidades por estupidez, maldad o cualquier tara. Este es el discurso dominante en el subconsciente de nuestra mentalidad de occidentales por mucho que nuestras ideas conscientes y libres quieran tirar por otro lado.

¿Pero de donde brota ese relato subconsciente que aceptamos y repetimos sin saber día tras día?
La democracia no dialoga, no reflexiona, sólo opina, opina sin argumentar, se desentiende de legislar y delega todo su poder a la estadística. La razón se convierte en estadística y la opinión que se convierte en razón es la opinión que tiene un número mayor de seguidores, aunque estos seguidores no tengan que dar más argumento que un si o un no. El modelo de la democracia es el libre mercado, no el libre pensamiento, y la razón, la belleza y el arte no son cosas que haya que descubrir por medio del conocimiento, sino que hay que dejar en manos de la oferta y la demanda sin pararse a pensar que es lo que demandan los demandantes.

Por lo tanto tenemos una desvirtuación de la cultura y el arte y unos pocos interesados en la búsqueda de un arte y una cultura con algún tipo de criterio que les dote de un sentido y un valor, mientras una gran mayoría se limita a aceptar el valor que tienen en el mercado extrapolándolo a todo lo demás.

Los guardianes de la cultura han decidido dejar al mercado la decisión sobre la verdad, el sentido, la belleza, y ahora lo que tenemos son aduladores de tendencias mayoritarias, tan pobres y rastreros en sus planteamientos y tan admirados por la gran mayoría; y ellos mismos adoptan en su discurso una máxima que les exime de toda responsabilidad: no tienen que demostrar nada de lo que dicen, simplemente las cosas fluctuan en la opinión mayoritaria, no están obligados a sotener nada, las cosas se sostienen por si mismas, la mentira y la verdad sólo dos caras de la misma moneda, por lo tanto no hay que defender ningún argumento, simplemente publicitarlo, hacer que la propaganda extienda maneras, modos de pensar.

La cultura aceptada por lo tanto es el brazo político de la falsedad, y atacarla no consiste sólo en argumentar, en dar ideas, y  en tener honestidad intelectual e integridad artística y política.  La única manera de enfrentarse a algo que juega un juego diferente es entrar en la lógica de tu enemigo para recuperar el poder mediático que la cultura crítica ha perdido desde hace años. El underground solo asegura más que haya dos mundos paralelos, uno cada vez más grande y otro cada vez más pequeño, el que es cada vez más pequeño será cada vez más puro, pero también con menos influencia con esa realidad que cada vez es más grande, el stablishment será cada vez más burdo, más brutal, más incontrolado, y no tendrá ni un ápice de crítica por parte de ese submundo que incapaz de comunicarse ni de introducir nada de lo que produce sobre él.

Por eso la cultura occidental está muerta, por qué es autista, individualista, y está desarticulada, cada vez más lisiada, cada vez más snob, cada vez más idealista y espiritual, llegando al límite de la caricatura y la carcajada hacia ella por parte de los jóvenes violentos del extrarradio, los cuales deberían ser el motor revolucionario real de una contracultura.


El Papa respondiendo preguntas por televisión, los intelectuales y militantes de diferentes facciones bajo tierra escarbando con sus hoces y sus martillos en busca de la pureza, haciéndo cada vez un agujero más profundo, escondiéndose de un mundo que no les gusta.

A veces hay que mancharse las manos, hay que llenarse de mierda, y poder hacer válida una idea infiltrándose y tomando el poder al que hemos renegado. Tomemos el poder mediático, introduzcámonos en todos las grietas para poder exponer tesis contrarias y posibilitar la discusión y  el cuestionamiento.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

joder qué brasa...

Anónimo dijo...

Es increible que un blog de música indie tenga artículos de tanta calidad, no hagais caso a mamarrachos y seguid así

Anónimo dijo...

Desenfundemos las guitarras¡Coño!

Anónimo dijo...

O sea, que mataríais por salir en rdl, ir al Fib, y llenar Joy Slava.

Pero para todo eso hay que dar algo que interese. Y el desinterés musical, en 2011, no viene porque a uno lo están bloqueando y marginando sin razones y con una gran calidad, sino porque lo que ofrece, simplemente no le interesa a nadie, no es novedoso ni interesante ni atractivo. Y es más que probable que falto de calidad.

Anónimo dijo...

así empezó rubalcaba, metiéndose en el sistema para cambiarlo desde dentro

Ruppert, te necesito dijo...

Así es el underground chavales, ni belleza objetiva ni autismo ni ostias. Pura totalidad negativa

HoffaMM dijo...

Me encanta esta gente que todo lo arregla diciendo "sino porque lo que ofrece, simplemente no le interesa a nadie".

Claro, es que a todo el mundo le interesa tener hasta en la sopa niñas cantando folk, o cualquier cosa que decidan que les debe interesar.
Eso sí, seguro que a nadie le interesa la música que hace la gente que ama la música (la música, no la técnica) por encima de cualquier otra cosa, que la ama tanto que la utiliza para expresar todo lo que le ocurre, como lenguaje, como motor...

absurdista dijo...

Creo que no se ha entendido a penas el texto, el problema es tal vez mio, pero la idea fundamental es: que efectividad tiene el underground puro y duro si en ningún momento puede llegar a influir en las tendencias mayoritarias? no digo que haya que hacer arte comercial ni venderlo necesarimente, lo que quiero decir es que música pop necesita vivir en el pueblo y no aislarse dentro de tendencias minoritarias. Otra cosa es que para poder hacer cosas medianamente interesantes no podemos hacer música para la industria, pero no estoy a favor de que nos desarmemos y acabemos con nuestra infraestructura por una cuestión de fanatismo underground. No entiendo a la gente que detesta por principio algo en el que ha puesto dinero telefónica, si esto fuera así deberíamos tirar todos nuestros libros, dejar de ir al cine, no usar internet.

Daniel de la Mancha dijo...

Sí me parece que es un tema que ha de tenerse en cuenta. Sin embargo me parece que la cultura mayoritaria hace tiempo que se ha blindado contra cualquier incursión. Y muchos grupos se muestran algo inocentes en este sentido.

Sobre todo difiero en que una cultura minoritaria tienda a hacerse cada vez más pequeña. Esto puede pasar o no, dependiendo de que actitud y estrategia tome dicha pequeña comunidad. Aunque estoy de acuerdo en que es un peligro que corre.

Una comunidad minoritaria en expansión es precisamente lo que puede debilitar las defensas de la industria discográfica mayoritaria y presionar para que uno de sus grupos pueda darse a conocer masivamente. Esto haría que la pequeña comunidad se expandiese todavía más y fomentaría que se creasen nuevas tendencias minoritarias.

Creo que depende sobre todo de que estrategias se empleen. Es verdad que algunas estrategias pueden ser demasiado autocomplacientes lo que acaba por volverlas muy cerradas en si mismas.

Federica Pulla dijo...

Creo que la Cultura (con la importancia que tiene y, por eso, va con mayúsculas) ya no existe en este nuestro Siglo XXI. Lo de ahora son microtendencias pasajeras, en un entorno en donde todo es de usar y tirar. Pillas una revista gratuita, la ojeas y la tiras. Te bajas un archivo digital, lo reproduces y lo borras. Te compras ropa barata y, cuando te cansas, te deshaces de ella. Todo es efímero y pasajero.

Por todo esto, la cultura (ahora en minúsculas) ha perdido una gran parte de su valor, en un ambiente tan poco propicio como en el de nuestro país y el de nuestras ciudades. Intenta organizar algo mínimamente cultural y te lo impiden, pero incluye en el sarao a Belén Esteban y se te abren las puertas. Ese es el valor de las cosas en estos momentos.

Por otra parte, en este ambiente tan a-culturizado, la gente pasa mucho de utilzar las neuronas e, inmersos en los acontecimientos rápidos, simples e instantáneos, la MASA sólo quiere algo fácil y sin complicaciones y, por mucho que nos pese, la Cultura exige un mínimo de sensibilidad por parte del espectador. De ahí el desinterés de la audiencia a participar en cualquier actividad que rezume cultura. Organiza por tu cuenta un concierto maravilloso y acuden 10 personas. Heineken arma un gazpacho de grupos y la sala se llena. Y eso es impepinable: la "cultura" tal y como se entiende ahora está vinculada a eventos patrocinados por cerveceras o marcas de condones. La peña va a ver y/o ser vista o, a lo sumo, a pasar el rato. Que se enteren de algo eso es ya otra cosa diferente.

Por lo tanto - y aunque os pese - el bando de los defensores de los valores culturales y del ARTE como garante de dichos valores se está reduciendo cada vez más. A los jóvenes actuales les da por saco la Cultura y tienen una actitud cada vez más acomodaticia. Sólo un cataclismo social y una apertura enorme de las ciudades y de los espacios urbanos a esas manifestaciones artísticas podrían dar salida a los proyectos que, hoy en día, quedan reducidos a una cantidad cada vez más marginada de espectadores, además de servir de impulso a los nuevos creadores. Pero, hoy por hoy, eso es un panorama imposible en una ciudad como Madrid en donde hasta la música se encuentra perseguida.

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

El eterno debate!!!!!

Yo creo que el underground puro y duro tiene una tremenda efectividad cualitativa, no cuantitativa.

Es como un secreto, pero cuando llegas a él puede revolucionar tu vida. Y esto es algo que difícilmente conseguirá un disco de Lady Gaga, por poner un ejemplo.

Un saludo!
jose.

Más raro dijo...

Los libros siguen estando en las bibliotecas para que los lea quien quiera. Nadie os persigue, sólo vuestro propio fantasma. Haced las cosas si queréis, o no las hagáis, pero no esperéis nada a cambio. Que todo está muy mal, que sí, pero quejándoos salís muy mal en la puta foto, que al final parece que es lo único que queréis.

absurdista dijo...

Yo recuerdo toda mi infancia y adolescencia cuando los más empollones de la clase reclamaban silencio y sumisión. Los que no quieren que las cosas cambién no les interesa que se oree la mierda ¿Eso es lo que se reclama en el último comentario?

Daniel de la Mancha dijo...

A mi me hace gracia que se queje de que nos quejamos. Quejarse es de todas formas un placer y todo el mundo tiene derecho a hacerlo, y además es positivo. Fomenta la discusión y la mejora.
En clase, la queja también es un derecho, y todos los estudiantes tienen que defenderlo. Otra cosa es que algunos profesores se comporten como tiranos, y gente como "más raro" lo aprueben.
Lo que no entiendo muy bien es lo de la foto la verdad.

xabier dijo...

Por darle algo de humor al tema, un amigo lo resume así...

"Es un disco comercial si el grupo o quien canta aparece en portada y es un disco realmente underground si la banda aun no existe"

Un saludo
xabier
desde La Ganzua

PD:

· adjunto un enlace a una reseña del libro "Rebelarse Vende", resulta interesante al hilo de este etma.

http://www.literaturas.com/v010/sec0510/libros/resena-06.htm

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