Alternativas de organización para una red de grupos al margen del mercado

Después de la decadencia del fenómeno my space una gran parte de los grupos del underground español se han quedado huerfanos de una estructura única de interrelación e intercambio de ideas y de proyectos. La alternativa no ha llegado con el Bandcamp+Facebook aún a nivel mayoritario y la música independiente vuelve a localizarse en pequeñas escenas basadas en la localización común.

 En Madrid asistimos a un fenómeno mixto de grupos que se conocieron en un principio a partir de my space,  y otros medios como Aplasta o For Noise Sake  ayudaron a emanciparse de éste medio  justo en su decadencia,  organizándose por proximidad de una manera real y  pudiendo sostenerse como escena por sí mismos con la participación de varios colectivos que han apostado por el cambio;  la ayuda de gente como La Fonoteca y algunas salas de madrid que en un momento crítico han apostado por desenterrar y dar a conocer esa nueva realidad.  Esto está empezando a desconcertar a muchos y a distorsionar los relatos aprendidos por los creadores de tendencia a causa del desfase entre lo que se escucha de facto, frente a lo que debería escucharse, lo cual ha dejado a  muchos descolgados en un mundo feliz en el que la indagación y  la apuesta por lo inseguro han perecido en nombre de la suprema libertad de mercado, dando siempre la razón al posmoderno y anarcoliberal  (nietzscheanismo mal entendido) " individuo", que en realidad acaba siendo el culpable de que todos escuchemos lo mismo y deseemos lo mismo, desterrando todo lo pueda perturbar el orden y las relaciones de poder en el mediocre y agradecido mundo de la crítica (creadores de tendencia) que se comporta tan gregariamente como las bandadas de pájaros.

Es necesaria organización, divergencia, toma de conciencia de que nosotros ya no vamos a ser aceptados por ese mercado, de que somos otra cosa, y que nuestro única alternativa es reestructurar los vínculos comunitarios que la música posee naturalmente, independientemente de que la industria pueda crear productos vendibles a partir de lo que los grupos hacen.

Nuestro objetivo musical  no puede estar ya en las listas de éxitos, sino en nuestra pertenencia a una comunidad alternativa, crítica, combativa y autodivulgativa. Ya no tienen que decirnos lo que vamos a escuchar, cada vez es más dificil vendernos algo, el mercado de la música y la crítica que trabaja para él es cada vez algo menos creible, anclado en la oficilidad de lo que hay que escuchar, de lo que hay que oir, sin ningún intento de indagar en los núcleos donde se generan las canciones, y siempre prefieriendo artistas que venden productos técnicamente impecables y con una imagen estudiada, pero que huelen a cadaver desde su nacimiento.

Por eso necesitamos tomar conciencia de esta situación, para que grupos increibles no desaparezcan y puedan sostenerse con el apoyo de una comunidad real e independiente. Para ello es necesaria la creación de estructuras, redes, comunicación, e intercambio y apoyo recíproco. El mundo post my space ya ha matado a muchos, pero las compañías discográficas y promotoras no pueden vivir sin una escena real. La burbuja especulativa del hype que durante los 00 se convirtió en la lógica del mercado ha llegado a su fin. Hace falta una economía real, no basada en los bulos de muchos críticos (coolhunters o hipsters sin alma), sino en el apoyo incondicional de los amantes de los grupos. El amor del amateurismo perturba la lógica del mercado de una manera eficaz.

Está claro que el pop necesita de una cobertura mediática y de mucho cuento y ficción, pero la cobertura mediática que nos interesa tiene que tener el fin de perturbar, no de mantener el orden establecido. Las estrellas del pop tienen que venir de la calle, no de colegios de niños bien, es necesario que denuncien esta sociedad de alguna manera, no que sean cínicos consentidos.

11 comentarios:

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Hola Aplastas,
algunos comentarios a vuestro texto:

- La escena musical "pop" autóctona está tan enferma de cinismo y "apoliticismo" (es decir, conservadurismo cuando no directamente derechismo vergonzante) que dudo que se pueda recuperar sin morir antes.
- Respecto a la crítica musical tres cuartos de lo mismo: poco interés por investigar, mucho ombliguismo y una ignorancia aplastante (eso la que no está directamente comprada, claro). Aunque creo que esto no es nuevo, que aquí ha sido siempre así.
- De Myspace y Facebook sólo puedo decir que me temo que han sido dos baldosas más en el camino hacia el control social total.

La industria musical (incluso la independiente) tal cual la conocemos sólo puede morir o matarnos de aburrimiento, esperemos que ocurra lo primero.

Por suerte la pasión por la música sigue llameando, aunque ahora está en recovecos con muy poquita iluminación.

No estoy de acuerdo con que el amateurismo por sí mismo perturbe la lógica del mercado. Sin un contenido (en el concepto y la praxis) subversivo es fagocitado por el mercado musical y vomitado en forma de entretenimiento vacio, como siempre ha ocurrido (pienso en ejemplos de aquí como Los Fresones Rebeldes o de fuera como Nirvana).

Yo abogo por crear grupos de afinidad (como definió el anarquista y Motherfucker Ben Morea) musicales, que creo que ya existen y son el único oxígeno de un panorama terminal. No me gusta eso de "toma de conciencia de que nosotros ya no vamos a ser aceptados por ese mercado", ya que creo que ese pensamiento encierra un anhelo de participar del propio mercado y de no hacerlo "porque no nos dejan". Joder, no participar de eso porque nos parece nauseabundo, dignidad e independencia real!

En mi opinión nos queda mucho trecho, y el paso más importante (y más difícil) es abrir nuestras mentes y romper nuestras cárceles mentales, tanto formales como ideológicas, que son las que muchas veces nos llevan a participar sólo de ciertas experiencias en las que nos encontramos lo suficientemente cómodos. Y el arte (y la vida) tienen que tener peligro.

Un saludo!
jose.

absurdista dijo...

El problema para mi que vivo la escena pop desde muy cerca, es que no hay escena real, más allá de lo que se imponga desde medios, es decir, los grupos de pop no pueden sobrevivir sin ese mercado indie porque no hay otra cosa, lo que propongo en este texto es que se comience a crear algo que pueda hacer que muchos grupos que no quieren meterse en ese mercado puedan sobrevivir, ahora mismo más allá de eso no hay nada por lo menos en el pop y la única manera de hacer algo es tocar en salas donde hay que pagar una cantidad desorbitada por tocar, e intentar que vengan a vernos nuestros amigos, o sino no toca ni dios, ya que en la calle está prohibido y los locales que permitían tocar sin insonorización ahora tienen que gastarse una pasta que les arruinaría, por lo tanto no les merce la pena y la música no es un reclamo para su bar, sino un inconveniente.

Hace poco menos de un año alrededor de aplasta ha habido un pequeño núcleo de grupos que se han empezado a conocer y han empezado a colaborar de muchas maneras, haciendo conciertos juntos, colaborando entre sí de muchas maneras, y creando una especie de red que sustituye a la inercia de miraar hacia arriba que han tenido los grupos pop desde que el indie empezó a ser mainstream, por eso hablo del anhelo, porque es lo único que ha habido hasta ahora, ya que ni la movida ni el indie han creado nada real, tangible, ninguna estructura que se haya mantenido a lo largo del tiempo como en inglaterra o estados unidos. Es una muestra de que el pop es producto del colonialismo y siempre ha sido una respuesta de lo que ha pasado fuera, nunca ha florecido con una estidad propia ni ha generado una historia propia, salvo excepciones que suelen ser rarezas.

La época del my space ha posibilitado que gente sin ninguna pretensión comercial tuvieran visibilidad, si buscabas podías encontrar lo que fuera, si eso ha podido servir para se tome conciencia de esa realidad bienvenido, como todo, las redes sociales no son ni buenas ni malas, creo que depende del uso que se dé de esto.


Un saludo!!
Marco

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Hola Marco,

totalmente de acuerdo contigo en que la escena pop no tiene estructuras realmente independientes, pero es que alguna vez las ha tenido? La movida y el indie fueron dos historias que en ningún momento pretendieron crear un camino al margen de lo establecido, como se puede comprobar viendo dónde están ahora sus participantes.

Ya sabes que yo soy fan del modus operandi de Aplasta Tus Gafas De Pasta y me alegro muchísimo de que se esté creando una red de colaboración, pero una de tus frases me ha dejado un poco escamado: "los grupos de pop no pueden sobrevivir sin ese mercado indie porque no hay otra cosa". De qué depende que un grupo de pop sobreviva? Espero que no dependa del dinero, la aceptación o algo parecido.

Ya he vivido alguna vez la situación "los radicales de hoy el establishment del mañana".

No quiero parecer pesimista porque no lo soy pero creo que es necesario estar alerta y ejercer resistencia si queremos de verdad abrir nuevas brechas en la escena independiente (sea la que sea).

Y joder, estaría bien algún tipo de colaboración Afeite Al Perro-Aplasta Tus Gafas De Pasta, no? Amplíemos campo!!!

Un saludo!
jose.

Patricia dijo...

Lo que hace falta, además de muchas cosas que se señalan aquí y con las que estoy de acuerdo, es un poco más de HUMANIDAD y menos tonterías a la hora de RELACIONARSE. Y hablo de relacionarse, sin más. De trato de unos con otros, de cordialidad y cercanía. Estoy harta de tratar con la misma gente en un montón de conciertos enanos, y ver cómo todo dios se hace el sueco a la hora de saludar (me han presentado quince veces a la misma persona en varias ocasiones) y charlar de forma natural sin un halo absurdo de no sé qué (timidez, dicen, que yo digo que es una estupidez galopante y que no hay por donde cogerla). Esto viene al caso, no estoy tarada: sin esto es difícil crear una escena, una red REAL y no virtual de relaciones que empujen algo hacia adelante -que no hacia arriba, no es lo mismo-. Sin comunicación real, todo lo demás, ni lo soñéis, porque eso sí es ombliguismo.

absurdista dijo...

Veo que un grupo sobrevive dando conciertos, grabando canciones y creándose un público, el nivel de dinero que nos dejamos es alto, y lo que no me gustaría es que sólo se permitan ser "alternativos" los que se lo pueden permitir. Mantener una escena requiere un esfuerzo de todos no sólo de los grupos,también las salas, las discográficas, los medios y es a eso a lo que me refiero.

Pero es verdad que hay un peligro de perecer, ya que las discográficas indies perturban esa dinámica de apoyo a la escena en vez de ayudarla, y he conocido muchos grupos de los que nos gustaban en aplasta, que se han pasado al otro lado, lo cual sería incluso positivo si sirviese para subvertirlo en apoyar a la escena, pero los ejemplos que he visto suelen distanciarse de los de abajo.

La colaboración sería genial, se podría montar algún concierto en alguna sala tipo La Faena, me gustaría montar algo en plan la international pop underground, pero sin el "internacional" de momento. También en la facultad de filosofía la primavera pasada se montó un pequeño escenario en el pinar que hay detrás del banco santander, tal vez este otoño se puede volver a montar algo. ¿Que te parece?

absurdista dijo...

Es verdad Patricia, la comunicación está bloqueada y necesitamos unidad, yo admiro la escena punk y de rock español, que es realmente una escena, luego hay grupos de ellos que llegan a vender muchos discos y llenan conciertos, pero incluso muchos de esos grupos mantienen sus raices vivas y se apoyan. Me gustaría montar algo transversal, que aune escenas diversas, eso es lo más peligroso para el establishment, que juntos nos organicemos. Para ello hay que superar muchas diferencias estilísticas que tal vez son una barrera hoy en día, porque hay grupos que sólo pueden relacionarse con gente que se ajusta con su perfil.

Humberto Dib dijo...

Hola, Absurdista, te vi como seguidor del blog de un amigo y decidí visitarte, me pareció muy bueno tu espacio, así que voy a quedarme por aquí como seguidor también.
Si esto no te parece una de esas cadenas de “omni-blogs”, te invito a pasar por el mío, te dejo el link abajo, pues en mi perfil aparecen varios.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

absurdista dijo...

Gracias!! me alegro que haya gente desde argentina que lea este blog. Pasaré por tu blog!

Un saludo!!

afeitaperros afeitealperro@hotmail.com dijo...

Joder, buen apunte Patricia! Hostias, el hacerse el sueco en los conciertos es tan clásico que yo ya ni lo contemplo...y me parto con lo de que te presenten 15 veces a la misma persona!!!!

Marco, he mandado un mail a aplasta, comentamos detalles por ahí, vale?

Jauch!
jose.

Hoffa M.M. dijo...

Siempre se nos pasa por alto uno de los requisitos, que Marco toca de refilón en una de sus frases.

"Veo que un grupo sobrevive dando conciertos, grabando canciones y creándose un público"

Un grupo alternativo sobrevive por el placer de crear, pero también por el placer de poder mostrar esa creación.
No se necesita, ni se quiere la relevancia, ni el dinero de ese mercado independiente, sino al público, no por su dinero, como otros, sino por sus oídos.

LaponiaTambiénExiste dijo...

Lo más afinado que he leído en mucho tiempo lo apunta Patricia. El snobismo de las generaciones de músicos (y gente que está en la música, no necesariamente músicos) durante años ha sido una absoluta lacra que ha paralizado cualquier renovación. Hay muchos grupos más interesados en buscar cualquier guiño peregrino de cualquier vieja gloria de los noventa o en establecerse como grupo cerrado e impenetrable, que en tener la más mínima relación con sus compañeros de generación; sin ver que la única razón de supervivencia de muchos de aquellos grupos que ahora todos idolatran (y que en su momento fueron muy minoritarios) ha sido la pertenencia a una generación tratada, por otro lado, entre algodones. Si los grupos de ahora se creen demasiado buenos para ir a conciertos de otros grupos como ellos, las posibilidades de sobrevivir son mínimas. Coincido absolutamente en la frase de que los radicales de hoy son el stablishment del mañana y eso es lo que observamos todos los días, gente que hace apegos coyunturales en base a supuestos de pertenencia "indie" (cómo si eso hoy fuera algo) hasta que se cuelan en el circuito y dicen "donde dije digo digo Diego" porque jamás hubo una sensación de pertenencia. Por eso ahora hay que perseguir el sobrevivir como generación (y no como etiqueta ni como grupos individuales), para lograr vencer una herencia anquilosada de unos noventa exprimidos hasta la extenuación y que solo se tienen en cuenta los unos a los otros. La única manera de conseguir el público que todos los grupos necesitamos, como dice Hoffa, es hacer una labor conjunta para hacernos con oyentes fieles, evitando atajos y hypes (que llegan y llegarán, pero igual que vienen se van), y seguir escuchando otros grupos, yendo a otros conciertos y colaborando, independientemente del status, por que se tienen ideas y conceptos comunes. Al final esa coherencia ética y estética es lo que hace que un mensaje trascienda las modas y el amiguismo y que se acaben con las inhercias de los grupos, que han tenido parte de la culpa de la situación a la que se había llegado.

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