15 M un año después. ¿Un sueño o una realidad?

El 15 M, tan cerca de la utopía como de la posmodernidad, esa extraña batalla en la que la clase media se da cuenta de que es proletariado, eso si, un proletariado al que se le había olvidado luchar, un proletariado con mac, lleno de posesiones que no son suyas y que ahora tiene que empezar a devolver. El 15 de Mayo de hace un año, un grupo de jóvenes, algunos cercanos a quien os escribe, se atrevió a resistir a la autoridad, hizo lo que no se debe de hacer, intentó resistir  una vez más, sin miedo. La policía intentó demostrar quienes son los buenos y quienes son los malos, pero esta vez los "malos" fueron apoyados y la desobediencia inspiró a miles de personas a salir a demostrar su desacuerdo. Pero el desacuerdo quiso ir más allá y unió a un montón de gente que no se creía la versión oficial de la crisis y demostró lo que un año después se ha ratificado aún más. Lo más sorprendente fue la forma de organizarse aparentemente espontánea en torno a un método guiado por el asamblearismo, el consenso y la toma de decisiones horizontal. Una especie de nuevo anarquismo se impuso por unos días en la puerta del sol, una resistencia pacífica tomó el pulso de la manera más inteligente al poder y tuvo en jaque a los medios de información, partidos políticos, gente vieja e indies reaccionarios que no sabían muy bien que significaba todo esto y en que podía acabar.

La mejor táctica para acabar con esto fue dejarlo morir de éxito. La estrategia Rubalcaba fue ir dejando a los llamados "indignados" sin argumentos ante la opinión pública para seguir en la plaza, mientras tanto en Barcelona la acción violenta de la policía hacía de catalizador para mantener la indignación a flor de piel unos días más. El movimiento pronto se extendió por toda españa, pero también por muchos lugares del mundo, como el conocido Occupy Wall Street.
El calor llegó y con él, el papa, y las elecciones anticipadas se presentaban como un veredicto, mientras las asambleas de barrio se extendieron por todo madrid y las manifestaciones se producían un día si y otro no.

La llama se mantuvo aún con fuerza después del verano y se esperaba un otoño caliente con nuevas luchas exitosas como la marea verde del profesorado, pero el 15 M no pudo dejar de oir como una amplia mayoría absoluta daba la espalda a toda posibilidad de cambio, dando la razón a los mercados y dejando a toda la ciudadanía en pelotas, esta vez con unos políticos dispuestos a hacer todo lo posible para que las protestas fuesen eliminadas de la realidad, criminalizando, deteniendo y disuadiéndonos con amenazas, lo cual hizo que en Madrid los "indignados" no hayan podido realizar con éxito ninguna manifestación desde aquel 15 O y la toma del famoso Hotel, y dejándonos con muchas dudas sobre si será posible una nueva protesta de embergadura el próximo día 12.  Esperemos que si, ya que de nuestra capacidad para ejercer un contrapoder dependerán un montón de cosas, lo más importante, que los jóvenes dejen de tener miedo a salir a la calle y a ejercer su resistencia y que las razones que nos impulsaron a soñar no nos dejen dormidos para siempre.




3 comentarios:

Frankie dijo...

El 15M no sirvio de nada porque no removio la conciencia politica real, solo la asamblearia mal entendida. La gente se hace de ONGs y no de partidos. Los sistemas se cambian desde dentro y si se quiere un cambio lo mejor es actuar como ente politico y no como asociacion o grupo de presion, porque las leyes las dicta el poder politico y no la calle.

Basta de demagogias, si hay que unirse, que sea bajo un partido. La perdida de conciencia politica es lo que nos ha llevado a esta situacion y su vuelta la que nos sacara. Recuperemos el concepto de Estado!

absurdista dijo...

Yo prefiero ser activo en la toma de decisiones políticas, la ley está al servicio de quien la hace, la conciencia política es entender que todos somos activos legisladores y que la ley es el resultado de un eterno conflicto entre individuos soberanos. El sistema es el equilibrio de fuerzas, no hay afuera y adentro, entiendo que la política sólo es la representación de numerosas fuerzas en conflicto. El parlamento es representativo, y los partidos son corporaciones, al igual que los sindicatos, o la patronal. Yo creo que el ejercico de poder, o lo que he llamado contrapoder, no puede basarse en el acatamiento de decisiones que solo afectan a colectivos de intereses definidos e institucionalizados. La nueva realidad es muy diversa, y en este sentido, el poder de los sujetos es absolutamente divergente, lo cual no quiere decir que sea antipolítico, sino radicalmente político, no se basa en la identidad, ni en la pertenencia, es radicalmente queer, desea y ama, es individualista y alegre, es el tiempo de los niños

Anónimo dijo...

Es imposible cambiar el sistema desde dentro mientras la política sea entendida como una oportunidad para forrarte. Los nuevos políticos siguen, tristemente, a los viejos en sus acciones, y siguen aprovechándose todo lo que pueden de las leyes que ellos mismos dictan, inventando nuevas leyes que les beneficien y acotando las posibles acciones de rebeldía por parte del pueblo al que representan. No creo que sepan lo que es ser político de verdad entre tanta corbata, tanto amiguismo, tanto HIPOCRESÍA y tanta pasta que mangonean... tanto unos como otros.

Radio Aplasta tus Gafas de Pasta

Programas antiguos de radio Aplasta tus Gafas de Pasta

Recopilatorios Aplasta tus Gafas de Pasta

CUARTO RECOPILATORIO TERCER RECOPILATORIO SEGUNDO RECOPILATORIO PRIMER RECOPILATORIO

Lanzamientos Aplasta

Archivo del blog

Seguidores